Certera columna de Ivan Mezzano en El Mostrador: “El verdadero reality de la TV”

Abril 21, 2018 |
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Siguen apareciendo voces que critican la triste, lamentable, tenebrosa, horrorosa y repudiable crisis que vive nuestra televisión. Crisis en todo sentido y de todo ámbito. Ahora a las voces críticas se suma un importante nombre: El de Ivan Mezzano, parte del Sindicato de Trabajadores de Canal 13, estación que en este preciso momento negocia un proceso de externalización de su planta a manos de Secuoya, un grupo español que en España tiene un canal de nulo rating llamado “TEN”, pero que acá es accionista de la productora Fábula.

En la columna, habla de que la solución que a los ejecutivos les parece más razonable para solventar la crisis es despidiendo a personal valioso, en vez de a los mismos nombres que no han dado el ancho todos estos años y que han tomado pésimas decisiones programáticas, financieras y editoriales. Al menos varias partes de ellos ya se fueron (Ricardo Solari, Vasco Moulian, Alberto Luengo, Holger Roost-Macías, Francisco Mandiola, Nicolás Acuña, etc), pero otras siguen haciendo pasar sus gustos como el gusto común de la gente (Jaime de Aguirre, Carlos Valencia, Ignacio Corvalán, Patricio Hernández, Patricia Bazan, etc).

Según Mezzano, en la industria pagan justos por pecadores, porque la ola masiva de despidos en todos los canales, que trajo como consecuencia un empobrecimiento de la oferta programática, hoy compuesta por matinales y noticieros de larga duración y cero contenido, y teleseries de todas las nacionalidades distintas.

También hace mención a las millonarias cifras que ganan ejecutivos y la llamada “casta de los rostros”, donde algunos ganan pesos escandalosos y otros como Karol Lucero son los protegidos de la industria televisiva a los que se les perdona todo.

“¿Quién hoy día está pensando a la televisión como un factor de logro de un país justo, de una ciudadanía con sentido de dignidad y derechos, con una cultura amplia y solidaria, con los otros, con el medio ambiente y con una causa común?”, se pregunta Mezzano en la columna, y tiene razón. Los llamados “discursos de odio” proliferados por políticos, mediáticos y farandulitos han hecho un enorme daño a la ciudadanía. “Es triste ver a Chile sumido en el sopor de las luces faranduleras de la televisión y el éxito fácil. Pagan para transformarnos en imbéciles, a través de show y realities, y otras basuras prescindibles”, agrega.

Para nadie es un secreto que los contenidos ligados a la farándula y los millones que se gastó en difundir los escándalos de todos y cada uno de los que componían ese submundo de “Sodoma y Gomorra”, han contribuido al actual estado de pobredumbre de nuestra televisión, otrora querida y respetada. No se invirtió en espectáculos de alto vuelo, ni en golpes periodísticos como los que solía dar Carola Fuentes en “Contacto” o los desafiantes reportajes de “Informe Especial”, sino que en gente sin talento y cero aporte, contribuyendo de esta forma al clima actual de machismo, intolerancia, violencia, agresiones, discriminación e ignorancia de los poderes de la ciudadanía que hoy tienen a Chile enfermo.

Llama a los gurús del quehacer televisivo como los responsables verdaderos de la crisis en la televisión abierta. Nosotros ya los nombramos, son gente que se mira al ombligo para buscar el éxito sin medir las consecuencias de sus actos, y siguen practicando la farándula del parecer y no ser, como lo llama Mezzano.

Además, apuesta por volver a hacer una televisión abierta de calidad, que haga y transmita cultura de verdad y un periodismo crítico y participativo, que son pilares para salir de la crisis institucional que hay en nuestro país. Misma situación que ha hecho que se idolatren tiempos nefastos de nuestra historia, como lo fue la dictadura de Augusto Pinochet.

Te invitamos a leer la columna de Mezzano y, por supuesto, sacar tus propias conclusiones.