UCV TV podría ser el único canal generalista con rentabilidad en la TV chilena

Abril 11, 2018 |
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El año pasado, GCO Comunicaciones, empresa ligada a Disney, compró una parte importante de las acciones de UCV Televisión, el primer canal de Chile. Con esto, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso solamente se quedó con un porcentaje menor, el cual le permitiría a su señal en TDT (5.3 en Santiago, 4.2 en Valparaíso) convertirse en lo que siempre fue la televisora en los 80s: Un canal cultural, universitario, regionalista y de actualidad.

El canal principal, el 5.1, ahora pasará a emitirse desde Santiago y desde entonces llegó una larguiducha transición que incluyó reiterados cambios de programación, emisiones de series europeas como “Tierra Indomable” de Italia y “Águila Roja” de España, eventos como el Dakar y programas de corte misceláneo o temáticos como “Contigo, pan y cebolla” y “Coming Soon”.

Y pese a que todavía se mantiene inamovible por ahora la maratón de infomerciales que se extiende desde la mañana hasta mediatarde, los resultados están jugando a favor de Media23 SpA, justo en la víspera del toque final del cambiazo: El cambio de nombre de la señal principal a Mediamás.

Según informes financieros, el canal que todavía es UCV Televisión logró utilidades que ascienden a $331 millones de pesos.

Sin duda, la programación de UCV (olvidémonos de los infomerciales) es lo que los canales grandes se niegan a hacer, y ese barco a vapor que se transformó en un potente buque tiene nombre: “MILF”. Había empezado horriblemente, pero sin duda, el programa de Claudia Conserva y su elenco lograron brillar por cuenta propia, sin insultar la inteligencia de la gente y llevando invitados de peso como Natalia Oreiro. Un programa, como la misma Conserva lo definió, “pobre pero honrado”, muy a diferencia de los espacios siúticos y ostentosos pero insultantes que pululan en la televisión grande.

No es para menos que el espacio de la sobremesa haya conseguido lo inimaginable: Arrebatarle a “Morandé con Compañía” el “Copihue de Oro”, y con él, demostrar que no porque un canal sea “pequeño” no puedan hacer cosas buenas.

“Algo Personal” sigue siendo un excelente espacio de conversación ahora al mando de Jordi Castell, mientras que el resucitado “Toc Show” es muy al estilo de Pollo Valdivia, desde los tiempos de “Extraños en la noche” de Chilevisión en 1995.

Y de ahi seguimos a “Me Late”, con una extraña mezcla de invitados y panelistas que incluye el consultorio judicial del facho recalcitrante de Aldo Duque (otrora hombre ancla del farandulismo, lo cual demuestra que nadie que haya participado en ese género no logra ser nefasto), el comentario de lo que queda de la farándula chilena con el insoportable y plomazo de Sergio Rojas, y los comentarios televisivos de Sergio Riesenberg junto al mismo “Ex Huevo” Fuenzalida. Dicen que la experiencia hace al maestro.

UCV TV logró lo que muchos críticos de televisión, ejecutivos y laburantes de industria decían que era imposible: Hacer un canal rentable sin una pizca de telebasura, chabacanería o idioteces que insultaban la inteligencia de los televidentes. La audiencia, cada día a la alza, asi se lo está retribuyendo. Incluso la serie española “Águila Roja” ha marcado ratings que para un canal como ese son para descorchar la champaña. Eso y el Copihue para las “MILF” consiguieron marcar la diferencia y el paso de lo que sigue a futuro.

Y no solo eso, sino que quieren apostar en serio por la TDT: Al 5.3, que seguirá siendo UCV una vez consumado el cambio de nombre, se le sumará un canal infantil-juvenil que, por ahora y solo por ahora, todavía repite los contenidos del fallecido canal argentino TaTeTi (otra de las emisoras que perecieron gracias al Gato de la Casa Rosada). Eso, y la adición de las radios antofagastinas de CNC en el mux de TVR, deberían hacer replantear la existencia a los canales grandes.

¿Es posible hacer contenido de calidad, sin recurrir a los vicios ya conocidos y que tanto daño le hicieron a la industria, y que también genere rentabilidad para sostener un canal? Obvio que si, y el 5.1 asi lo ha demostrado. Ojalá que la máxima del “como nadie lo hace, lo hacemos nosotros” siga siendo el leit motiv, porque hasta ahora con poco han hecho mucho.

Por cierto, todavía nos deben la segunda temporada de “Los Años Dorados”, la serie que se farreó Canal 13 y que los de Luksic no le dieron tiempo suficiente como para alzar su sintonía.