El “Jaittazo” en lo de Mirtha Legrand: El “todo por el rating” hizo mucho daño

Abril 9, 2018 |
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El sábado antepasado, una bomba estalló: En el programa “La noche de Mirtha Legrand” invitaron a la mediática Natacha Jaitt, quien con papel en mano, habló de un grupo de conocidos rostros de la TV argentina que estaban vinculados a la pedofilia y a la trata de blancas.

De inmediato, las voces mencionadas salieron en su defensa. Algunas voces hablaron de la premeditación y alevosía con la que actuó la producción de la señora de los almuerzos encabezada por Nacho Viale, otros cuestionaron la ambición de la mujer de ganar audiencia a toda costa (cosa que ella misma criticó en otros tiempos, cuando trabajaba para América 2) mientras que otros tantos la recriminaban porque era una respuesta a su baja audiencia ante “Podemos Hablar” de Telefé. Algo que reconoció el mismo Viale.

Yo no me puedo parar acá todos los días a escribir a decir que tal persona es proxeneta, tal persona es violador de menores, tal persona es asesina si no tengo pruebas concretas en la mano o antecedentes que la respalden. En los tiempos de Hugo Di Guglielmo en la programación del canal del Grupo Clarín, se hacía un “Telenoche Investiga” y dicha investigación podía durar meses y meses hasta verificar, chequear y sacar el documento al aire. Asi al menos lo hicieron con las denuncias al Padre Grassi (que vendría siendo el “Caso Sakarach” argentino).

¿Sabe cómo se llama eso? Se llama responsabilidad. Claramente, y en el año de su medio siglo, a Legrand tal situación se le fue de las manos y se “agrietó” el clima en la televisión de Allende Los Andes. Muchos fueron demasiado más allá y Jorge Rial incluso llegó a dar la dirección exacta de la casa de Jaitt… ¿No que había entrado en una volada muy feminista? De cartón de Resero.

Claramente, el “Todo por el rating” instaurado por la misma televisión argentina desde hace dos décadas (acuérdense de los pujilatos en “Mediodía con Mauro” y “Zap TV”, además de los desnudos totales de “Showmatch 2007” y las peleas de farandulitas en los programas satélite del bailongo del Trece) ha hecho mucho daño. Hacer televisión fácil, fuera de la ética y sin mediar las consecuencias, trae a la larga… eso mismo, consecuencias muy malas. Ni en el mismo canal de “la Chiqui” le dieron el piso luego de aquel episodio y desde la redacción de prensa prohibieron a sus periodistas acudir a sus “mesazas”, lo mismo hicieron desde América y Elnueve evaluó hacer lo mismo.

Muchos dicen que Mirtha se equivocó. Otros piden que se investigue, porque es un tema muy sensible. Los más extremistas hablan de que entre ellos se están cuidando sus puestos y nadie piensa en los chicos, que son las víctimas. Lo cierto es que hasta que no se esclarezca del todo, no hay que sacar conclusiones apresuradas. Tal vez, el “Jaittazo” de Mirtha terminó siendo como el “Nabilazo” acá con el “Bienvenidos”, escenas que pueden bajar la imagen de un programa con un prestigio ganado. ¿Quién tiene la razón? Que se investigue, y con seriedad.