La editorial de los lunes: A todos quienes hablan del “país culiao”

Abril 2, 2018 |
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Si, a ustedes me dirijo. A ustedes que cuando sucede algún problema, injusticia, desigualdad social o escándalo de corrupción putean a nuestro país pagando justos por pecadores y, además, diciendo que nuestro país es una basura.

A ustedes, que son de izquierda, pero que ni siquiera han tenido la voluntad de votar y se quedan en sus casas esperando “que se acabe Chile”.

¿No sabes a quienes me refiero? Bueno, acá van algunos tweets para que veas a qué quiero ir:

¿Te reconociste entre estos tweets que son solo una pincelada de lo que describe lo aberrantes que son algunos twitteros de izquierda cuando reniegan de nuestro país cuando hay problemas?

Bueno, te lo tengo que decir: Estás muy mal. Pésimo.

Algunos twitteros de izquierda odian tanto Chile, más que ciertos argentinos, peruanos y bolivianos, que incluso llegan al apatridismo. Cada vez que hay un problema de diversa índole putean a la tierra que les tocó nacer. Ya el gran Peter Capusotto se reía de esas tendencias con ese genial sketch de Luis Solari, que graficaba todas esas conductas de ciertos argentinos que renegaban de su tierra y se vivían comparando con lo que sucede en otros países.

Eso mismo hacen los twitteros de izquierda. No todos, obviamente. Ya, pero ¿A qué voy con todo esto? A que hay un odio a nuestro país por parte de nuestros mismos habitantes que, si sigue asi, sonamos.

¿Y por qué sonamos? Porque ellos denuncian todos los problemas, desigualdades, injusticias sociales, el Pinochetismo cada vez que queda impune. ¿Pero hacen algo? La nada misma. Nunca han salido a protestar, ni siquiera a votar. ¿Por qué? Porque quieren que se acabe Chile. Están esperando con ansias que llegue algo peor que una hecatombe, una crisis económica similar a la del 82, a la de Perú en 1989, a la de Argentina en 2001 o a la de España en 2011. “La merecemos”, te dirán.

Yo ya cometí ese error de desear una “crisis económica” gigante porque pensaba que era la única forma de que este país recapacitara, pero era seguirle el juego a esos mismos twitteros de izquierda que viven deseando hasta que nos caiga un meteorito.

Son gente que no hace nada por generar cambios. Es más, todos los jueves no se pierden un solo capítulo de “Espías del amor”.

Y lo que más rabia me da es que son gente inteligente, que tiene las armas (pacíficas, por supuesto) de generar un movimiento gigante que haga que los chilenos tomemos conciencia de las desigualdades sociales que padece este país, y que sigue padeciendo.

“Y, desigualdades habrá siempre, asi que que se acabe Chile no más” te dirán seguramente.

Es eso el pensamiento al que jamás adheriré. ¿Y saben por qué? Porque soy izquierdista pero de la vieja escuela. Toda mi familia materna luchó porque este país viviera y creciera en democracia y en paz. Mi tio, con el que estoy viviendo, no vivía sin comprar un número de las revistas CAUCE, Hoy, Análisis y APSI. Esas revistas denunciaban las injusticias y los despropósitos de la dictadura. ¿Pero saben? Jamás han llamado a odiar a nuestro país por eso.

Todo lo contrario. Desde sus respectivas publicaciones llamaban a luchar contra ellas, a organizarse… y a organizarse en paz, para que nosotros los más jóvenes pudiesemos vivir en democracia. Por esa razón no puedo leer al Mono Gamba.

Por eso es importante la labor que hicieron los políticos de oposición de los 80s, quienes se preocupaban de los problemas que vive Chile, pero que por otro lado, te llamaban a tener esperanza y luchar para que el dictador cayera como tenía que caer. Con organización social, en paz, sin odio, sin violencia y sin miedo.

Otro ejemplo es el de los argentinos: En 2001 ya mencioné que hubo una crisis tremenda. Y ellos se organizaron para protestar contra las medidas económicas de De La Rua, Cavallo y posteriormente Duhalde. Pero nunca desearon que se acabara la Argentina… ¡Exacto! ¡Porque no les convenía! Es más, recuerdo las palabras de la gran Mercedes Sosa diciendo “nosotros vamos a salir, nosotros no nos vamos a quedar”.

¿Entendiste a lo que quiero ir? Es tan simple como luchar para que la mierda en la que estamos viviendo mejore. No desear la peor de las calamidades a nuestro país en redes sociales, porque eso tiene la misma efectividad que un emoji previniendo el bullying en los colegios: Ninguna. Cero. Al final, lo único que va a ganar alguien es odio. Odio hacia nuestra tierra, por cosas que perfectamente pueden mejorar si todos nos organizamos y dejamos de una vez de pelear por quién la tiene más a la izquierda.

Con virtudes y defectos, no quiero que se acabe Chile. Quiero que salga a reclamar por lo que consideran que es injusto.