Fans de Royal Blood acosaron y maltrataron a Camilizers en Lollapalooza

Marzo 20, 2018 |
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La grieta entre “pop vs rock” está alcanzando ribetes repudiables, que pueden ser desde hostigamientos, insultos y maltratos hacia quienes escuchan algunos de estos dos estilos musicales. Lamentablemente, esta greña alcanzó un nuevo y lamentable nivel: El del acoso.

Según consigna Sonar FM, un grupo de fans de Camila Cabello denuncian que fueron victimas de acoso, maltratos y tratos vejatorios por parte de la fanaticada de Royal Blood.

“Al inicio del show de Royal es donde todo lo malo comenzó. Recibí golpes, empujones, me pisaron, me movían de un lado a otro. Eran tipos súper agresivos, sin ningún respeto hacia nosotras, nos tiraron alcohol y agua. Se desmayaron muchas chicas y para ellos eso era una entretención. A algunas de mis amigas las manosearon. Hubo abuso y violencia hacia nosotras de parte de esos fans y la seguridad no hacía nada” denuncia Estefanía, de 21 años. Cabe recordar que los y las “Camilizers” son, en su mayoría, mujeres y gente menor de edad.

Otro testimonio es de Tania, de 15 años: “Tocaron tres artistas en el Acer y estábamos todos de lo más bien. Pasó lo del cambio de horarios y escenarios, entonces empezaron a llegar los fans de Royal Blood y enseguida nos empezaron a empujar, para intentar llegar adelante a toda costa. Les dijimos que por favor dejaran de empujar que no sacaban nada con hacerlo, y uno de los fans nos respondió y nos dijo ‘no se preocupen, que cuando empiece a tocar Royal Blood las vamos a empujar el triple’ y así fue”.

Más brutal es el testimonio de Catalina, de 22 años: “Cuando empezó el show de Royal Blood y se descontroló todo, no hubo criterio, habían niñas chicas de estatura y de edad. Me puse atrás de mi amiga para intentar protegerla, me pisaron, me pegaron muchos codazos, nos empujaban. Me tocaron el poto, las pechugas. Un tipo me tiró el pelo, no accidental, no como si me hubiese pasado a llevar. Me agarró el pelo y me lo tiró para arriba. Otro me pegó un combo en la boca, yo tengo ortodoncia, entonces por dentro, tengo la boca rota en este minuto, por suerte no pasó a mayores en ese sentido. Llegó un momento en que lo único que podía hacer era intentar tirar codazos para atrás, para que me dejaran de tocar. Y habían niñas chicas a las que estos tipos tocaban y entre ellos se felicitaban. Había un tipo abrazando a una niña chica, primero pensábamos que era su pololo, pero no”.

Otro testimonio recogido desde Twitter habla de gritos por parte de los rockeros con palabras como “Pendejas culiás, escuchen música de verdad”.

Estos casos de gente creyéndose superior porque escucha la música que escucha se siguen repitiendo tanto en redes sociales como en la vida real. Y esto ocurre no solo en el rock, sino que en el reggaetón, la cumbia, el rap y hasta en la música docta. Cuando se pasa todo límite es cuando se llega a la violencia y a conductas más que reprobables como las que se vivieron el sábado pasado, cuando el sueño de ver a la ídola cubana terminó transformándose en una pesadilla.

Cuando hay violencia entre estilos musicales, todos perdemos