El conservadurismo sale caro: Frases denigrantes de Marcela Aranda cuestan 370 denuncias a CHV

Febrero 12, 2018 |
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Siempre he dicho que el negocio de la TV chilena, y de todo medio actualmente, es llevar a cada persona que diga una cuña polémica para exprimirle, sacarle el jugo lo más que se pueda, para que diga una frase aún más polémica.

No importa si la tipa o el tipo dice cosas denigrantes, lo que importa es que le rinda a los canales. Asi le sirvió a Mega por ejemplo con Oriana Marzoli, sin pensar que eso influiría en la conducta de miles de jovenes que terminaron admirando a una racista, homofóbica y que confunde “faltar el respeto” con “decir la verdad”. Asi le sirvió a José Antonio Kast, un populista de derecha, que a través de sus reivindicaciones a los torturadores de la dictadura y su ninguneo a todo lo que sea de izquierda (por más que sea bueno, sino pregúntele a Lavin que lo paró en seco con el tema de la Inmobiliaria Popular de Jadue), le costó ser tratado por sus seguidores como “emperador”. ¿Serán de la misma cepa de los que le dicen “tio” a Piñera o a Luksic?

Y ese negocio puede ser redituable, pero puede generar un clima de ignorancia y de desconocimiento de los hechos en la sociedad chilena. Y una vez más, cuando la tele piensa bajo la lógica del mercado, lo hace mal. Por olvidarse de que estamos en el Siglo XXI, hay algunos que quieren llevarnos directo y sin escalas hasta el Siglo XIX, o parafraseando a Lucía Méndez, al año 1627 en tiempos crueles de la Santa Inquisición.

Asi no lo entendieron en “La Mañana de Chilevisión” donde el día 8 de enero, invitaron a Marcela Aranda, la vieja del polémico “bus de la libertad” y parte de una organización ultraconservadora. Sin embargo, esto les está saliendo caro.

Según consigna El Dínamo, la escena en el que esa persona habló denigrando a su hijo transexual citando a la Biblia y negando su personalidad ante todos los chilenos, ya alcanzó 374 denuncias ante el Consejo Nacional de Televisión. Ni la misma Marzoli tratando racistamente a una participante de “Doble Tentación” se animó a tanto.

Los motivos de las denuncias, según consigna el mismo medio, “utiliza conceptos discriminatorios, acusa un plan de ‘reingeniería social’, expone que es intolerante a lo que considera malo: diversidad sexual, fomenta la ignorancia y la intolerancia. Discurso discriminatorio. El programa y su línea editorial, permiten que siga negando la identidad sexual de su hija, vulnerando sus derechos“.

“Aunque se cambie de nombre y de apellido, será siempre su hijo. Aunque se cambie su nombre a de niña, siempre será su niño. Y aunque se llame Carla, siempre lo amará. Y aunque se ponga al lado del Diablo mismo, lo esperará de vuelta, como mirando a un horizonte, junto a una vieja puerta, para que regrese a la vida su hijo, su amado, su niño. Porque ella fue madre de un varón, y fue ella quien lo puso en hombre“ expresó Aranda, y siguió diciendo “aunque esté en medio de cerdos, ella lo espera de vuelta, le tiene su anillo para su dedo, su ropa de fiesta, la comida casi está lista para cuando regrese a la vida; porque todos haremos fiesta, cuando tu hijo regrese de vuelta“.

Si un hombre quiere ser mujer, o viceversa… ¿Quienes somos nosotros para impedirselo, si se siente bien asi? Y si Dios nos habla de amor y respeto, ¿Por qué ella insiste en denigrar a su hijo trans, humillándolo públicamente, citando a la Biblia?

A veces, para rendir en tiempos de crisis, se nos olvida que todas las personas tenemos derecho a la dignidad. Y no se puede usar la televisión para menoscabar la dignidad de las personas, sean estos cantantes, actores o familiares. Y eso también es una violación a los Derechos Humanos.