¿Y si les contaramos a los argentinos que acá odiamos a nuestra TV pública?

Enero 18, 2018 |
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El gobierno de Mauricio Macri está vaciando quien fuera uno de los maximos orgullos de los medios de comunicación audiovisuales en Argentina: El LS 82 TV Canal 7, la TV Pública. El que anteriormente fuera conocido como ATC, Argentina Televisora Color.

Primero, empezó clausurando la edición de fin de semana del noticiero que ahora se llama simplemente “Televisión Pública Noticias”, y esta semana se denunció que se donaron elementos escenográficos a una ONG.

No hay duda, los argentinos adoran su TV Pública. Es el canal con el que más se identificaban, donde veían el Fútbol, sea el campeonato nacional o los partidos de la albiceleste; donde se transmiten importantes eventos deportivos como los mundiales, peleas de box o encuentros de basquetbol; donde se sabe la verdad de los poderes fácticos como Grupo Clarín y afines; donde hay lugar para la cultura, el deporte, la música, las artes y donde las Madres de la Plaza de Mayo tenían su espacio.

El lugar donde cada verano se transmiten importantes festivales como el de Jesús María (que partió precisamente en el 88 por ATC), el Festival de Cosquín (desde fines de los 90s) y que se ha intensificado con el “Festival País”, que es la unión de todos los eventos por todos los rincones de Argentina en una sola transmisión, con eventos musicales que no tienen nada que envidiarle a Viña, Olmué y Talca.

Un canal que tuvo un lamentable rol en el lamentable Proceso de Reorganización Nacional y en el llamado “Menemato” (¿alguien se acuerda de la nefasta gestión Sofovich y programas funestos como los de Mauro Viale y Ante Garmaz?), pero que supo reinventarse a tiempo en 1984, 2000 (quizá lo único bueno de De La Rúa) y el 2003.

¿Qué le diríamos a los argentinos si les dijeramos que acá en Chile nosotros odiamos a nuestra TV pública?

¿Qué pensarían si les contaramos tomando mate en Avenida Corrientes que acá pensamos que no sirve para nada, que no da programas de calidad y que tomó el camino de la farandulización en su bloque matutino?

¿Qué dirían si les contaramos que cuando TVN dio especiales del Caso Penta, de la corrupción en la política y series de alta factura como “Ramona” y “Zamudio”, nadie los vio, porque quedaron presos en su propio prejuicio y eligieron las basuras turcas de Mega?

¿Qué opinarían si les contaramos que acá sobran los Claudios Fariñas (que nuevamente metió la pata durante la visita del Papa), las Macas Tondreau, los Luchos Sandovales y faltan las Soles Pastoruttis, los Adrianes Paenzas, los Bahianos, las Cecilias Laratros y los Luchos Galendes?

¿Qué cosas saldrían de su boca si se enteraran que acá hay gente que está de acuerdo con una posible privatización o desaparición de TVN? ¿Que no nos importan en absoluto los medios públicos? ¿Que preferimos que desaparezcan a que actuar para que la TV pública vuelva a ser lo que fue en los 90s? ¿Que preferimos vivir sin medios públicos a que haya una verdadera pluralidad de voces?

Sin duda los argentinos nos odiarían más de lo que ya nos odian. Pero en lugar de creer eso, pienso que ellos nos darían catedra de cómo defender la televisión pública. Porque es indispensable para nuestras vidas, porque cierto que TVN no es un canal perfecto, como tampoco lo es la TVP. Han cometido errores y los seguirán cometiendo. Pero es necesario que ellos existan y que sean lo más fuertes y robustos posibles. Con sus virtudes y defectos.

Si, Bellavista 0990 ha influido y es tan importante para Chile como Figueroa Alcorta y Tagle 2977 lo es para el hermano país. Y por eso, deben seguir siendo públicos. Y deben mejorar, para que asi no estemos a merced de una TV privada que cuando piensa bajo la lógica del mercado, lo hace mal. Y después por eso Netflix tiene la importancia que tiene en Chile.