Columna de El Mostrador destruye a la televisión chilena: “le es útil a la desinformación mediática”

Diciembre 27, 2017 |
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La televisión chilena debe ser una de las peores en todo el mundo, y en el peor de los casos, la peor de todas las televisiones habidas y por haber. Se rehusa a ofrecer contenido de calidad y solo se remite a propagar informaciones y entretenimiento de bajisimo nivel para gente con escaso sentido común.

Ante esto, el columnista de El Mostrador, Gabriel Sánchez, en su columna titulada “Decadencia y desinformación en la televisión chilena”, sencillamente destruye a la industria por privilegiar el entretenimiento duro y sin contenido por sobre la información veraz y oportuna.

En él, hace además referencia a las alarmantes cifras de distorsión de la realidad y desinformación en la sociedad chilena, en la que mucha de la culpa tiene la pequeña pantalla en nuestro país.

“me encuentro con una encuesta realizada por Ipsos, en la que Chile clasifica como uno de los países entre los cuales más se distorsiona la realidad. Los chilenos creemos que de la población total de prisioneros un 21% son extranjeros, cuando en realidad solo son 3,4%. Los chilenos creemos que de cada 100 personas, 71 son dueñas de un auto, cuando en realidad son solo 24.”

Las cifras hablan por si solas, y nos recuerdan a cuando estudios decían que los televidentes de Fox News eran los más desinformados e ignorantes de los Estados Unidos. Acá pasa lo mismo, quien se informa solo con televisión abierta se va a encontrar con una burbuja en donde importa más la crisis en Venezuela (que también es lamentable y habla de la mala gestión de Nicolás Maduro, para esa personita que gusta de los ponys y me manda a Cuba) que lo que ocurre con los jubilados y los recortes de sus pensiones en Argentina, o el lamentable quiebre institucional con fraude electoral de por medio en Honduras.

El abuso de la crónica roja, la manipulación política y el blindaje mediático hacia los parlamentarios de Chile Vamos sin duda debería poner la voz de alerta en organizaciones en defensa del derecho a la información.

Frente a todo esto, la imagen de Patricia Maldonado rebotando en una cama de aire se vuelve una verdadera metáfora de la ironía. Y es que el problema no es que tengamos que prohibir a Patricia rebotar en una cama de aire junto a un montón adolescentes, o que no puedan existir programas televisivos de distensión, el problema es que esto se ha transformado en una práctica generalizada, en que la programación televisiva está abusivamente dominada por Patricias Maldonado rebotando en camas de aire, a cada rato, en cada rincón, todo el día, en los horarios de mayor sinfonía.

Además, también destruye a los matinales que abusan de contenidos sensacionalistas y vacíos en pos del entretenimiento de la dueña de casa:

Los matinales se han transformado en un espectáculo de sonidos y fuegos artificiales, secundados por notas futbolísticas exageradamente largas, que llenan los pocos espacios que no ocupan los comerciales.

Pero por si fuera poco, el escaso tiempo dedicado al papel propiamente informativo, se encuentra exagerada e interesadamente orientada a la noticia policial, revestida cuidadosamente de amarillismo cuando los periodistas repiten una y otra vez la misma información con frases distintas, que luego es corroborada una vez más por el testimonio directo de las víctimas o de los testigos, que reafirman lo que ya se dijo. Sorprendentemente, las noticias del asalto a la bencinera, del portonazo o del accidente de turno pueda durar 10, 15, incluso 30 tortuosos minutos.

Al igual que el matinal, el periodismo amarillista le es útil a la desinformación mediática.

¿Para qué tienen un panel de actualidad si ni siquiera lo saben ocupar bien? Conviene más hablarnos de los peligrosos narcos o lanzas del Metro de Santiago más que de la participación del yerno de Lavín en el Caso Caval porque… no, es que los de Chile Vamos son todos santos y merecen toda nuestra protección.

No, pero espérese que todavía las canciones de Taylor Swift no dejan de chillar, ya que la distorsión de la información en noticieros como el de Mega, Canal 13, CHV e increíblemente TVN, han alertado al columnista de El Mostrador:

Pero aquí hay algo más que mera desinformación, lo que hay es un sistema de administración interesada sobre la información, que consta de una escala que va desde la mentira llana y directa, a la distorsión, la manipulación, la información parcial, el encubrimiento, etc. Los intereses políticos y corporativos, el juego de poderes, la coyuntura, hasta la presión social, son elementos que influencian y que complejizan estos mecanismos, que han sido consistentemente descritos por intelectuales como Noam Chomsky.

Es así como existen ciertos consensos informativos en la prensa chilena. Hay cosas de las cuales simplemente no se puede hablar, o que en última instancia aparecen en notas diminutas, manipuladas y tendenciosas. Se puede hablar de políticos corruptos, pero no se mencionan a los que ejercieron la corrupción, los Angelini, los Ponce Lerou. Se puede hablar de casos individuales y más extremos de la represión mapuche, pero no se puede hablar de la represión diaria a las comunidades, de los allanamientos brutales a comunidades indefensas. Se puede hablar del barco que se hundió con pescados podridos, pero no se puede hablar de la sospechosa cantidad de niños con cáncer que llegan a atenderse a Santiago desde las regiones mineras.

¿Se acuerda de cuando Ahora Noticias puso como primera información de su pauta de su noticiero central una quema de camiones hacia Falabella, que también es controlada por Carlos Heller? ¿Se acuerda cuando en medio de las aristas del Caso Penta, CHV Noticias ni siquiera hizo mención alguna al tema? Llega a dar vergüenza como una televisión de mierda para un país de mierda se niega por conveniencia a hablar de los escándalos de corrupción que salpican a Chile Vamos.

La elección no solo se perdió por los desaciertos de la Nueva Mayoría y del Frente Amplio, se perdió por la complicidad de los medios, que cuando se trataba de Bachelet la despedazaban como querían, pero con Piñera se ponían muy manitos de guagua. Desearíamos estar en un país con un canal como LaSexta de España, que condena la corrupción venga de donde venga, y cuya seriedad la ha hecho ser la primera referencia informativa del país ibérico superando incluso a un TVE secuestrado y manipulado por el Partido Popular.

O como en Estados Unidos, donde a la excepción obvia de Fox News, se cuestiona duramente la política de Donald Trump y la manipulación en ese país, como sucede en el programa de Rachel Maddow en MSNBC o los programas de sátira de la actualidad como el de Trevor Noah en Comedy Central.

Lo cierto es que los que no tienen internet se quedan encerrados en la burbuja magistralmente descrita acá por Gabriel. Y los que si la tienen, se desinforman en medios de cuestionable reputación como Corrupción Chile y Lima Limón, argumentando “la lucha cultural contra la izquierda” y promocionando la prepotencia de políticos de derecha, como por ejemplo, José Antonio Kast, elevado hasta la saciedad por los fachos.

  • Rubén Ignacio Araneda Manríque

    Creo que en parte, esta destrucción incluye los alargues excesivos de los noticieros de mediodía a 120 minutos y a 90 o 110, minutos de los centrales. Encuentro que son una idiotez de marca mayor, por lo que las noticias deben darlas en 60 minutos y no en 90 o 120.

    • Hernán Patricio Vega Berardi

      Exactamente, Rubén.

  • Con esto, es más que claro que hace MUCHA falta lo que más necesitamos: LA LEY DE MEDIOS!!!

    • Hernán Patricio Vega Berardi

      Exactamente, Álvaro.