“Primer Plano”: ¿No es hora de que ya desaprezca?

Diciembre 11, 2017 |
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El día viernes 08/12, los escasos televidentes que quedan de “Primer Plano” (y que le dan rentabilidad porque todos ellos son de la audiencia ABC1) asistieron a un grotesco espectáculo que nuevamente saca a relucir el machismo impregnado en la muerta farándula.

El programa que echa por tierra todo avance de Chilevisión por lograr volver a la televisión de calidad exhibió en su emisión una pelea de dos farandulitas por un antiguo amor, y además, a otra farandulita peleando en vivo con su ex pareja y hablando de los problemas que influyeron en su separación. Problemas que solo le importan a los que insisten en vendernos líos de faldas como entretenimiento, o sea, el señor Carlos Valencia, que todavía no me explico por qué no está fuera del medio si su concepción de tele es tan retrograda.

Cuando dos mujeres se pelean en vivo frente a las cámaras, es señal de una televisión machista y patriarcal. Lo peor es que incluso rostros televisivos avalan estas prácticas aduciendo a que “es lo que la gente quiere ver”. Yo quiero creer que son inteligentes y no van a dejar pasar el hecho de que se usen los líos de faldas como una forma bajísima de entretenimiento. La ropa sucia se lava en casa, no en la tele. La tele se usa para informarse, entretenerse, y por muy utópico que parezca, para culturizarse. ¿Qué dirían en industrias avanzadas sobre lo que proyecta CHV los viernes en la noche?

¿Machista en qué sentido? El señor Valencia Carlos es conocido por usar a la mujer como objeto en su kermesse del fin de semana, ya sea en “Primer Plano” o en otro de sus productos, “Maldita Moda”. Por lo que no debería sorprendernos de que se le haya ocurrido, en uno de sus tantos manotazos de ahogado, llegar a una bajeza como exhibir peleas de dos personas irrelevantes por un antiguo amor del pasado. Pero ya es demasiado. Se exhibe a la mujer como un entretenimiento banal, se exhibe a dos mujeres peleando como si fuesen payasos de circo o bufones de un empresario, o tal vez como un trofeo de pelea. Y eso también es cosificar a la mujer. En tiempos en que buscamos una sociedad de respeto mutuo y la igualdad, esta televisión retrógrada, que pareciera haber salido de la mafia napolitana o un burdel, no debe seguir al aire.

¿O a usted le parece correcto tener un programa donde tengamos a dos personas peleando por tonteras? ¿Y que haya gente que piense que porque les importa a ellos, nos tiene que importar a todos?

No, no es correcto. Por eso, me gustaría que ciertas personas que usan los medios para pedir el cierre o privatización de TVN usen su vitrina para algo útil: La cancelación de “Primer Plano”, y junto a ello, la prohibición total de cualquier contenido ligado a la farándula en televisión, sea abierta o de cable, sea en la TV pública o en la TV privada. Por último, que todo eso se quede en internet y que lo visite quien esté realmente interesado en conocer la vida y las tonteras de esos personajes basura que poco aportan en estos tiempos. Al menos a mi no me molestaría, con tal de que la televisión chilena vuelva a tener valores y sentido y se ponga a hacer su labor de entretener con clase, como el 13 en los 80s y 90s, o el TVN de esa última década.

¿Y sabe qué es lo más tragicómico? Que todo eso haya ocurrido en una fecha cristiana. 8 de diciembre, Día de la Inmaculada Concepción. Y ese día estaba tan mala la tele de noche que me puse a ver la película que dieron a esa misma hora en TVN. En serio.