La editorial de los lunes: ¿Por qué creo que Guillier es lo mejor para Chile?

Noviembre 27, 2017 |
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Se viene la Segunda Vuelta Presidencial y Chile tendrá que tomar una decisión muy importante y trascendental: Seguir profundizando el modelo equitativo y justo para todos los habitantes de este país, o volver al estado de inestabilidad social y de desprolijidad estatal que tuvimos entre el 2010 y el 2014, con todo lo que eso conllevó. Y ustedes saben a lo que nos referimos.

Por eso, yo nunca he expresado públicamente mis preferencias políticas, sin embargo, en esta coyuntura específica en la que nuestro país debe seguir cambiando para bien, es que tengo que hacer esto.

Antes que nada, soy de izquierda. Toda mi familia es de izquierda. Bueno… casi toda. Mi familia paterna es en su totalidad “facha pobre”, y pensar que la población en la que se criaron muchos de ellos la creó la dictadura con el fin de segregar. Que es lo único que hizo el viejo nefasto en mi región y en lo que ahora es San Pedro de la Paz, comuna desde donde provengo y que es una de las más segregadas e inseguras de la Provincia de Concepción. Antes de venirme a Santiago, cada dos días habían balaceras en ese mismo sector y en otros más vulnerables. Los mismos que ven las basuras del Mega y están embobados cada verano con el reality del mismo canal.

Y por sobre todo, soy Bacheletista. Este gobierno no es perfecto, pero no podemos negar que han salido avances significativos en esta administración, como la Gratuidad, el Aborto en 3 Causales, la Ley de Matrimonio Igualitario, el Canal Cultural y otras obras más que no te dice la televisión abierta.

¿Por qué? Porque motivados por las encuestras truchas de la Cadem, te vendieron a Bachelet como una mandataria corrupta e ineficaz gracias al Caso Caval. Pero en los últimos meses se ha demostrado que quienes están ligados a ese escándalo fueron militantes UDI, entre ellos, el yerno de Joaquín Lavín. ¿Te lo contó algún medio? ¿Te lo contó “el lugar donde se construye Chile”? Respuesta: El título del gran éxito de Meghan Trainor.

Y no te dijeron, por ejemplo, que este gobierno ha hecho avances significativos incluso en materia energética, los cuales incluso fueron aclamados por Al Gore en su nuevo documental, que usted y cualquiera pueden ver en Netflix.

Por lo mismo, creo que Alejandro Guillier es el hombre indicado para profundizar estas reformas y avanzar hacia una sociedad chilena con igualdad de oportunidades para todos. Pero no solo eso, desde su lado de periodista, como alguien que estuvo en TVN y se inició en el canal estatal, creo que tiene la receta para que nuestro canal público pueda renacer como el Ave Fenix. Sin duda, a Bachelet le falló el haber designado a un político como Ricardo Solari, que no tiene idea de cómo llevar adelante una estación televisiva.

Pero no solo eso, en materia de medios, va a impulsar que cada municipalidad tenga su estación televisiva. Claro, ya existe esa experiencia en Iquique con algo llamado RTC, un canal panfletario de los Soria. Va a crear algo que estamos pidiendo desde hace mucho tiempo: Una Ley de Medios, que ataque a los monopolios existentes en prensa escrita y en radios, y que abra el camino para nuevas y modernas voces y propuestas. Y ojalá que también ataque con los problemas que no permiten que la televisión chilena pueda crecer como se debiera.

Y va a crear una Radio Estatal, con el regreso de Radio Nacional de Chile a las manos de todos los chilenos. Hoy, esa emisora está en un estado de putrefacción gracias a una privatización dudosa por parte del ñato Frei. Y esa radio va a darle un gran énfasis a la música chilena, a la altura de otras emisoras como la LRA1 de Argentina o las emisoras del IRTP de Perú.

Si, me enamoré. Quiero hablar pronto de Radiotelevisión Nacional de Chile, y asi sentirme con medios públicos que están a la altura.

También desearía que un eventual gobierno de Guillier resucite Diario La Nación, privatizada por Sebastian Piñera durante el Fallo de La Haya. Es necesario un diario público que informe de manera objetiva y sea semillero para periodistas, como sucedía en su edición dominical.

Hoy Chile es admirado en el mundo, siempre salen noticias destacando los avances de nuestro país. Los mismos que se espantaban por la represión estatal hacia los estudiantes, hoy se maravillan con los cambios que impulsa Bachelet, y que Guillier quiere profundizar, mejorar y avanzar en otras más. Mientras, a Piñera, solo se le destaca por ser mentiroso, cambiar de discurso cada vez que le conviene, y por ser uno de los candidatos y mandatarios más corruptos y ambiguos de la historia.

Y si usted, estimado lector, apoya a Piñera, le voy a pedir que se vaya de mis redes sociales y que deje de seguir este sitio en todas sus plataformas. Prefiero perder seguidores por decir lo que pienso políticamente a que vengan los mismos a tildarme de “comunista”, “marxista”, “allendista”, “guatonalover”, “maricón” , “barriobajero” y “puto”, como me han dicho varios. Yo no tolero las mentiras, no tolero ni que la televisión mienta ni mucho menos que use las mentiras como forma de entretenimiento, ni mucho menos voy a tolerar que entre mis seguidores esté gente que cree que Sebastian es un Dios, que con Guillier vuelve la UP y que la “gordacecina” y que todo su gobierno fue excelente, cuando acá sabemos que no es asi, incluso lo podemos demostrar.

Yo si creo que la calidad de la televisión chilena depende de quién será nuestro próximo mandatario. Y creo que la TV puede mejorar con Guillier, en contenido y en modelo de negocio. Es cosa de ver que entre quienes apoyan a Piñera está gente que ha usado la televisión para solamente entretener, y de la forma más baja que existe, como Kike Morandé, Julio Cesar Rodríguez, Carlos Valencia, José Miguel Viñuela y Daniela Aranguiz, gente que no se ha destacado por cosas buenas últimamente.

Y por eso estoy convencido de esto último. Porque creo en una televisión que respete la dignidad de las personas, creo en una televisión que proyecte lo mejor de nosotros, que nos muestre tal como somos, en nuestros talentos y en nuestros estilos de vida. Creo en una televisión que tenga toda las facilidades para tener artistas de acá y de allá, sean estos cumbieros alegres, rockeros rudos o poperas hermosas y talentosas. Creo en la necesidad de la cultura como un elemento fundamental, y de la música en vivo en TV como un derecho público que no debe sernos negado (por cierto, la TV chilena lleva 3 días sin hablar de la confirmación del concierto de Katy Perry en Chile). Creo en un proyecto de reinvención de nuestra TV pública y en elementos que establezcan reglas claras a la TV privada.

Yo voy a votar. Por Guillier y contra Piñera. Porque no quiero volver a la inestabilidad social que teníamos entre 2010 y 2014, porque no quiero que las riquezas se concentren en solo unos pocos y porque estoy seguro que nuestro país necesita seguir progresando como viene haciendolo ahora mismo. No más derecha, no más Piñera.