Diferencias entre cantantes de pop y farandulitos chilenos

Noviembre 7, 2017 |
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Aquí, allá y en todas partes. Los farandulitos y las farandulitas son la encarnación perfecta de los llamados “fondos buitre”, que consisten en los valiosos presupuestos que se parasitan en la TV de varios países de Latinoamérica que no cuenten con nivel internacional.

Por lo mismo, no deja de ser llamativo para nuestros lectores que, en medio de esta coyuntura, pongamos a los cantantes de pop (sobre todo las mujeres) como ejemplos no solo de invisibilización de la industria chilena a la gente que se destaca en buena lid, sino que también como el mejor ejemplo de gente con talento y, sobre todo, valores.

Pero ahora… ¿Por qué la gente cree que nosotros pensamos que la calidad de nuestra alicaída pequeña pantalla subirá si los ponen en pantalla o los invitan, o si fabrican esas estrellas en Chile y Latinoamérica? A ver, permítanme aclararles algo, nosotros no creemos que sea eso y solamente eso. Hay un conjunto de cosas que constituyen el cambio que la TV chilena necesita, y los, y sobre todo, las artistas de pop son parte de ese cambio.

¿Y por qué creemos eso? Como dirían Los Palmeras, “existen diferencias entre tú mundo y el mio que no nos dejan unir”. Y acá vamos a graficar por qué les (?) cantantes de pop son mucho mejores que los farandulitos:

  • Las cantantes de pop han aprendido de sus errores y no solamente eso, sino que además usan sus problemas para generar conciencia. Como por ejemplo, la crisis de Britney del 2007, Demi Lovato y su instancia en una clínica de rehabilitación de la que hoy es co-propietaria, o Selena Gomez con el Lupus. En cambio, los farandulitos son tan orgullosos que no solo no aprenden de sus errores, sino que los repiten y además la TV chilena usa sus problemas para lucrar y obtener rating de forma barata y facilista.
  • Las cantantes de pop hacen obras benéficas y han donado altísimas sumas de dinero a causas sociales. Britney recientemente estuvo presente en la inauguración de una clínica de tratamiento del cáncer en Las Vegas que se financió con parte de las regalías de su residencia en la ciudad del pecado, y Jennifer Lopez donó parte de su fortuna a los damnificados de los huracanes en su natal Puerto Rico. ¿Y les farandulites? Aparte de narcisistas, nunca los hemos visto ayudando en los incendios, terremotos o cualquier cosa en la que Chile clamaba ayuda. Ni la Teletón se toman en serio.
  • Las cantantes de pop han sido embajadores de buena voluntad de la Unicef y otras organizaciones altruistas. Los farandulitos, cri, cri, cri…
  • Las cantantes de pop, salvo contadísimas excepciones como Cher y Nicki Minaj, tienen una belleza natural y no se andan recauchando su cuerpo. ¿Y los farandulitos? Cual de todos más operado y más poco agradable a la vista.
  • Las cantantes de pop han desafiado en muchas ocasiones el conservadurismo de un sector de la población. Y acá cae la reina del pop, Madonna, una pionera en derribar prejuicios con el icónico beso con Britney Spears y Christina Aguilera. Los farandulitos, y las farandulitas, son el mejor infomercial del Chile que queremos enterrar, ojalá para siempre.
  • Las cantantes de pop han hablado en contra del bullying en cualquier forma, como el caso de las integrantes de Fifth Harmony y la misma Lovato. ¿Y los farandulitos? Son embajadores del bullying, y la tele les paga para eso. Y altísimas sumas de dinero.
  • Las cantantes de pop creen en Dios, de hecho, Katy Perry viene de una familia evangélica y es muy creyente, diciendo además que “oración sin acción es un poder mínimo”. ¿Y les farandulites? Bueno, creen en una cosa: La plata.
  • Las cantantes de pop cantan, bailan y son muy multifacéticas. ¿Y los niños símbolo de la crisis de la TV en Chile? Bueno, quiero creer que el hecho de que hayan financiado la carrera de mentira de Kenita fue para compensar la ausencia de música en vivo en TV, aunque sea música desechable y farandulita, sin tener ni siquiera una carrera seria. Igual le pagaron lo mismo que a la californiana, con la diferencia de que la primera no constituía ningún aporte a la música. ¿O se acuerdan cuando en un programa de Mega mostraban hasta el proceso de grabación de su cancioncita de mierda? (!)
  • Las cantantes de pop promueven valores como la diversidad de sexo y religión, el respeto y, por sobre todo, el amor sin apellidos ni etiquetas, sea hombre-mujer, mujer-mujer y hombre-hombre. Muchas cantantes de hecho son bisexuales declaradas como el caso de Lauren Jauregui de Fifth Harmony. Y les farandulites son los estandartes de la desmoralización de Chile y los antivalores como la mentira, la hipocresía, la violencia y el odio. Ergo, nuestra TV ha financiado a gente peor que Donald Trump.
  • Las cantantes de pop, en su mayoría, han tenido que soportar bullying en sus infancias, además de problemas personales, para ser las estrellas que son hoy, como el caso de Iggy Azalea, Nicki Minaj, JLo y Fergie. Los farandulitos son puros acomodados y apitutados impuestos por gente que rayaba con las peleas bizarras de la TV argentina.
  • Las cantantes de pop tienen ideas claras, concisas, precisas y han hablado de ellas en varias instancias. Las y los farandulitos no tienen idea ni siquiera dónde están parados ni cómo llegaron ahí.
  • Las cantantes de pop son cultas e inteligentes. Los farandulitos, cual de todos es un burro.
  • Las cantantes de pop son de orígen humilde. Los farandulitos, reitero, acomodados y materialistas, aman la plata y la gastan en puras leseras. ¿Que esto no iba en el punto de las obras benéficas?
  • Las cantantes de pop son progresistas y, en su mayoría, están en contra del régimen casi dictatorial de Donald Trump. Los farandulitos son todos fachos, y quienes los comentan y los ven, también.

Como puede ver, hay muchas más diferencias ineludibles entre las poperas y les farandulites (!). Lo único que podemos decirle es que en el pop femenino usted encontrará tanto buena, como mala gente. Y tenga la confianza de que nosotros nos vamos a centrar en los buenos.

Sin embargo, en la farándula chilena, usted solamente va a encontrar mala gente. A esos los tenemos que sacar a como de lugar, y poner en su lugar a personas serias, honestas y que si destaquen por su trabajo y dedicación. ¿No cree que eso es el cambio que la TV chilena necesita?