¿Qué puede pasar si perdemos a TVN?

Octubre 23, 2017 |
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Lo que publicó ayer uno de los Sindicatos de Trabajadores de TVN, y que posteriormente profundizó El Mostrador, nos preocupó a todos quienes queremos que la TV chilena recupere los valores que la hicieron grande. El canal de todos los chilenos solo tiene dinero hasta el verano, y si mañana no se aprueba la inyección de recursos por parte del estado, tan satanizada por la derecha unineuronal y farandulera de las redes sociales, el futuro no se ve para nada esperanzador.

Pero, ¿Qué puede pasar si perdemos un canal público? El estado ya perdió Radio Nacional de Chile y Piñera, en medio del veredicto del Fallo de La Haya, echó pie para privatizar La Nación, cerrando su planta y vendiendo su vasto archivo a una universidad privada. ¿Y nosotros somos los locos cuando decimos que “mientras todos ven X programa el güiña hace [inserte algo aquí]”?

Si perdemos nuestro canal público, miles de realizadores, productores, directores, actores y por sobre todo los televidentes, perderemos una opción concreta de información, cultura y entretenimiento. Cierto, Jaime de Aguirre impuso malas costumbres como la farandulización del “Muy Buenos Días” y la preponderancia de la crónica roja en sus emisiones de tarde y noche de “24 Horas”, pero fácilmente se puede arreglar si se aprueba la capitalización.

Si perdemos nuestro canal público, no habrá vitrina para nuestros deportistas. Recordemos que últimamente TVN ha dado a los equipos de la Liga Mexicana donde juegan chilenos, asi como también gimnasia y eventos deportivos, y recientemente dio la final de un Mundial de Hockey donde Chile lamentablemente perdió ante Argentina.

Si perdemos nuestro canal público, no habrá una posibilidad real y concreta de ver diversidad programática. Cierto, TVN ha cometido los mismos vicios de la TV privada, sin embargo, esto fácilmente pudo haberse evitado si la prensa de este país hubiese apoyado la televisión de calidad entre 2014 y 2016, y no se hubiese dedicado a promocionar y vender a Mega como programación de buen nivel. Quizá hoy día todavía hubiesemos tenido Carrusel, Noticreo, Por Ti, Kamaleón y tanto otro programa que fracasó por A, B o C motivos.

Si perdemos nuestro canal público, no habrá posibilidad de informarnos de lo que sucede a nuestro alrededor. Anoche TVN emitió el excelente programa “Candidato, llegó tu hora” en la que diversas personalidades, representando al chileno de a pie, le realizan sus preguntas en un intervalo de 5 minutos a diferentes candidatos presidenciales.

Si perdemos nuestro canal público, será la consolidación de una televisión malísima, aberrante y sin ningún espacio para la calidad ni la libertad creativa. Será el triunfo del farandulismo de nuestro país, ese que ya metió a la TV chilena en una crisis gigante, donde por pensar mucho en el dinero más que en un buen servicio televisivo, el negocio terminó jugándoles en contra.

Si perdemos nuestro canal público, seremos el hazmerreir de toda Sudamérica, ya que en otros países somos tristemente recordados como el país que privatizó todas sus empresas. De hecho, los Kirchneristas nos están alertando de que si sale Piñera, la cosa va a terminar igual o peor que la Argentina del 2001 o la que se vive actualmente con Mauricio Macri: Alzas injustificadas de las cuentas de los servicios básicos, privatizaciones a precio de huevo a cambio de un mal servicio (como el caso de YPF y Aerolineas Argentinas, que felizmente fueron recuperadas por los gobiernos de Kirchner), empresas que se cierran porque llegaron productos extranjeros a precios que no se pueden competir… ¡Lo mismo que le pasa a nuestra TV, viejo! ¡Preferir la lata que vale barato a que producir más!

Si perdemos nuestro canal público, no veremos más eventos como el Festival del Huaso de Olmué o la Semana de la Independencia de Talca. Recordemos además que en TVN están verdes por recuperar el Festival de Dichato para todos los chilenos, pero la Municipalidad de Tomé siempre se ha negado. Y asi como otros lugares donde podemos ver música en vivo, para todos los gustos y todas las edades.

Si perdemos nuestro canal público, podemos perder más que un canal de televisión. Podemos perder nuestra dignidad como televidentes. La TV chilena puede perder una valiosa historia que está pronta a cumplir 50 años, y puede ser el fin de una televisión de calidad. Y nosotros, como queremos que vuelvan los valores que hicieron grande a la industria, no lo podemos permitir.

¡BASTA DE MALOS CONTENIDOS Y DE GENTE QUE NO TIENE TALENTO EN LOS MEDIOS! ¡NECESITAMOS MEDIOS PÚBLICOS! ¡YO ESTOY CON TVN!