¡Que no hagan la Des-Grecia, políticos!

Octubre 23, 2017 |
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Des-Grecia. Así lo definió cierto diario petazeta al enterarse que el lider de la izquierda Alexis Tsipras asumiría la presidencia de Grecia, país que se había envuelto en una de las grandes crisis económicas, políticas y sociales que recuerde en Europa, siendo una señal televisiva una de sus principales víctimas. El 11 de julio 2013, la Radio Televisora Griega ERT (EPT – Elliniki Radiofonía Tileorasi en griego) tuvo que verse cerrada sus emisiones en la TDT por primera vez en su casi 50 años de historia ¿la razón? El otrora Antonis Samarás decidió cerrar la señal pública para ahorrarse 300 millones de euros (más de 350 millones de dólares) y supuestamente nivelar las arcas fiscales a favor.

Mañana 24 de octubre, parlamentarios de nuestro país verán si conviene o no inyectar recursos a un alicaído pero necesaria Televisión Nacional de Chile que requiere más que nada salir de una tremenda crisis interna que, sumada a la crisis de la televisión chilena en plata y contenido, la absorben los privados y trasnacionales como si el mundo fuera a acabar el miércoles. ¿La diferencia con Grecia? Es el nivel de la situación económica con que se vive.

Frontis de los estudios centrales de TVN en Santiago de Chile.

¿Qué tiene que ver con la cuna de la democracia, la poesía y el olimpismo con Bellavista 0990? Pues bien, volvamos al 2013. Al cerrrar la ERT griega, miles de trabajadores se vieron horrorizados el cómo se cortaba su fuente de trabajo y dejaba a Grecia a medias (se lee ‘a medias’, porque canales privados como MEGA -oh, coincidencia- domaban la oferta programática). La policía hizo su gracia al cerrar las sucursales regionales, pero los trabajadores decidieron tomar la sede central en Atenas para hacerse escuchar sus demandas de tener trabajo en lo que aman: hacer televisión.

Como pasó a Grecia en la foto, esto podría ocurrir en Chile si no se protege a TVN.

Cuento corto, Samarás prometió reactivarla pero en una forma algo distinta: una señal netamente emitida por internet para pasar a la refundación el 2014 bajo otra chapa que no satisfizo a los trabajadores al considerarla ilegal, que la Unión Europea de Radio y Televisión (UER – Eurovisión) rechazó el cierre de la señal ERT y apoyó a los trabajadores en su causa, hasta que se restableciera a fines del 2014 y finalmente Tsipras concretó oficialmente su retorno en enero del 2015.

Si mañana 24 de octubre, los señores políticos no aprueban esa inyección para ‘el canal de todos’, esta des-grecia que he estado describiendo aquí puede verse replicado, aún más si se trata de tiempos de ofertas, campañas y champañas. De los trabajadores al Colegio de Periodistas, del Sidarte hasta la Red de Televisoras Públicas en América Latina serían los más furiosos al echar a hundir casi 50 años de patrimonio televisivo hecho con sus errores y aciertos, pero hecho propiamente por todos los chilenos. Los privados que no tienen ni pito de sucursal regional y noticiero regional (salvo el 13), pero sí de chabacanería y turcas everywhere seguirán tan reyes que a la abuela que la adoraba ‘porque me entretiene’ terminará aburriendo de tanta parafernalia copiona y penca.

Ahora, si bien el caso griego tardó casi dos años volver al aire, de rechazar la inyección necesaria de recursos a un canal que, si bien autofinancia, necesita una gran manito de todos, imagínense cuánto se tardaría en reponer TVN o en cómo lo deformarán si es que lo venden a un miembro del 1% que acumula millonadas o una transnacional que no sabe qué es Chile y cómo es su realidad. Solo (y se divaga) en “Candidato llegó tu hora” se espera que se pregunte sobre el futuro de la TV Pública a los siete candidatos que van quedando.

Mientras, por favor ¡No hagan la des-Grecia , señores políticos!