La editorial de los lunes: Seguid el ejemplo que los Lovatics dieron

Octubre 16, 2017 |
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En tiempos en que bostas musicales poderosas como “Despacito” o lo nuevo de Taylor Swift parecieran invencibles, el talento de Demi Lovato está haciendole justicia a tanta música buena que flopeó por A, B o C motivos.

Resulta que en el 2015 y hasta este año, las bajas ventas de “Confident” y multiples entrevistas, entre ellas, una en la que había defendido a Katy Perry criticando a “Bad Blood”, habian hecho que la diosa de Albuquerque sea objeto de burlas y bullying por parte de las y los cada vez más imbancables Swifties. Ante esto, Lovato había dicho en redes sociales que terminando una serie de conciertos, iba a abandonar por un tiempo la música.

Sin embargo, ese 2016 un espaldarazo llegó desde la Academia de Grabaciones Musicales: El mismo “Confident” había sido nominado a los Grammy. De inmediato, las burlas se acallaron y la misma Demi, quien un año antes también fue objeto de despreciables tweets por haber dicho en Twitter que iba a ser nominada al máximo galardón musical, recibió el apoyo de quien menos lo esperaba. En un concierto en Brasil, sus fans levantaron carteles diciendo “Demi, You Did It” (Demi, Lo Hiciste!), lo que provocó la emoción de la ex Mitchie Torres.

Y aquí no se termina la historia, porque luego de su excelente participación en el homenaje a Lionel Richie, el mismo año que el hombre de “All Night Long” llegó al Festival de Viña, Demi repitió en el tributo al único miembro vivo de los Bee Gees.

Con miras al nuevo single “Sorry Not Sorry”, los Lovatics dieron una lección de unidad para darle a Demi el éxito que siempre mereció, y se organizaron para realizar reproducciones masivas de la canción en Spotify, e invadiendo las notificaciones de los programas sabatinos de éxitos de las radios gringas. Y digo una lección de unidad porque, lamentablemente, el fandom de mi ídola está dividido, entre los que prefieren a la Katy antigua de pelo largo, o a la actual, de pelo corto y con conciencia social, quienes se dedican a pelearse ya sea entre ellos y con las cada vez más infumables páginas de “Humor pop” cada vez que se burlan cruelmente de ella. No, esas paginitas nunca fueron chéveres.

Y los resultados están a la vista: “Sorry Not Sorry” fue Top 10 en el Billboard Hot 100, el ranking más importante y que dictamina el éxito o el fracaso de un artista. Demi hoy es una artista respetada y aclamada, que puede cantar lo que le pidan: Desde canciones movidas hasta baladas increíbles.

Y aquí no se termina la historia (again), porque Demi fue número uno en iTunes en varios países, incluyendo el nuestro, uno de sus favoritos y al cual no visita desde hace ya cuatro años. Y actualmente sigue manteniéndose como uno de los discos más vendidos en la plataforma de la manzana mordida y diabólica.

Y es que en tiempos en que las canciones vacias o de odio y de rencor parecieran imponerse, Demi le hace justicia a su historia, a su complicada vida y a su refugio en la música y en sus acciones. Atrás quedó la Demi suicida, hoy es una mujer confiante, segura de si misma, que puede mostrar su cuerpo con libertad y sin manipulaciones gráficas, y que puede sumar voluntades con su amigo del alma Nick Jonas para fundar un sello donde le da la posibilidad a otros artistas de cumplir los mismos sueños que tuvo ella.

Afortunadamente, Demi tiene un gran elemento y una vital arma a su favor: Su potente y hermosa voz.