Un sencillito por la IX encuesta del CNTV

Octubre 13, 2017 |
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Una niña sentada frente a la tele [Foto: Huffington Post]

[Por Telemaniatico Segundo]

Me arranqué un poquito para ocupar cual pulpo un montón de cosas, y créanme, atenderlo se extendió al 1000%. Ya aclarado esto, comento que ayer el CNTV mandó un libro flaco de Petete con 72 páginas y a lo almacenero entregaré en sencillo (en Chile lo es para el cambio por monedas) algunos detalles de una novena versión de la encuesta que permitió escanear el cómo andan los chilenos para la tele.

Los plasmas mandan en las casas con un 77%, mientras que los de a tubo hubo una baja en 20% gracias a que muchos los botaron a la basura, quedó en 57% y tímidamente los temidos monstruos SMART acumulan el 35%.

En Chile abundan los cables y las parabólicas bajo un 77% juntos ¿qué ciudad de Chile no está plagado de ello? y de ellos, un 91% tienen un pacto con las empresas nacionales, siendo mayoría enganchado por un famoso “tripack”; los que no tienen son el 23% de la población y quienes se refugian en los Netflix o Amazon son solo un 14%.

-Si no tienen tele, ellos ven otros tres “productos de primera necesidad”: los celulares con internet (82%), los notebook/netbook (52%) y las tablet (32%) son usados para ver fuera de la tele debida a la avanzada tecnología inalámbrica y la portabilidad como virtud, hecho que no es tan así con los compus portátiles dado que su uso cayó en un modesto 3%.

-Indiscutiblemente la gente ven series y películas por la tele abierta (70%), lástima que lo que dan no es lo suficiente para agradar a la gente de 26 a 45 años, ya que ellos recurren a los estrenos ofrecidos por los canales de paga (60%); caso contrario pasa con la gente mayor de 46 para arriba (77%) y la juventud (64%). Este fenómeno se evidencia a lo accequible que es -pese a los ridículos chascarros y horrendas mochas exhibidas a cada rato- en forma especial a los estratos populares (del C3 al E), mientras que a mayor poder adquisitivo (ABC1) mayor es su inversión hacia las parabólicas y el cable (71%) y en los servicios de películas y series online (50%).

-La gente persigue a las noticias “en la tele (abierta) ¿Cuántos?” por Chile un 84%, por el globo terraqueo un 82% y por su ciudad un 76%. Lo más extraño está en que sobre la duración del show de noticias , la gente cree que está bien (65%) siendo los que perciben más la gente de regiones (67%); y quienes consideren que se pasan al chancho son un 31%, siendo las mujeres mayoría en su percepción (33%).

-Mucha cebolla, poca realidad social. Así entiende la gente en la cobertura de noticias, ya que hay algunas que no dan a conocer -o invisibilizan- (70%), se aprovechan del dolor humano (65%) y dan NO-noticias mucho rato (64%). El punto de mayor choque apunta entre quienes ven que los noticieros son imparciales (43%) frente a quienes ven que son sesgados (32%).

-A falta de marraqueta, buena es la hallula: Esta metáfora tiene sentido si se comenta que un 64% ve noticias por la tele local y su razones se reparten entre: información adecuada nacional (74%), visibiliza lo invisible o local (73%), “si me afecta, me importa” (71%) y la identidad local con 70%, siendo estos factores más evidente en la zona sur de Chile dada su alta presencia allí en comparación (por orden) al centro y el norte de Chile.

-¿Qué clase de satisfacción es esa? 47%, es decir, subió 6 puntos desde el 2014 y se redujo 5% en la insastifacción. La razón para los satisfechos está porque “me gusta y me entretiene” (49%) y quienes no lanzan sus dardos a lo monótono y repetitivo que está la tele (40%). Al cable la gente mantiene su satisfacción al 72%, solo que la parte opuesta creció un 2 por ciento.

-“Soy un ser humano, pero poderoso”: desde que Andrónico Luksic diera la cara en Canal 13 con un video de Youtube, la gente ya sabía quién era detrás de las decisiones gerenciales, así ven los chilenos que los dueños de los canales de TV influyen en cómo está (65%) seguido por quienes sueltan los millones para vivir (62%) y finalmente el mismo CNTV (49%). En el estudio, cacharon que hace falta más empoderamiento de las audiencias y de quienes realmente movemos día a día el país.

-Desastres, políticos y chin-chin influyen en la opinión: estos tres elementos influyen positivamente (46, 43 y 40 por ciento respectivamente), mientras que en la mala influencia el desempeño del gobierno, la participación electoral y los economistas llevan la delantera.

-Los que respondieron la encuesta ven: a Mega “porque los entretiene (40%) y los acompaña (37%)”, al 13 por Pancho Saavedra y la cultura (31,9%), a TVN por el 24 Horas -nacional y Red Regional- (21,3%), al CHV por el noticiero de 2 horas y la “crónica roja” (18,8%), a La Red porque le creen al Salfate (4,3%) y cosas como La Rosa de Guadalupe los entretiene (4,1%) y a UCV TV solo le creen (1,1%).

-Muy elitista, menos chilena: La farándula, los políticos y personeros políticos juegan a su favor al salir de la tele (63, 60 y 57% respectivamente), peeeero salen mucho en pantalla (a la torre farándula 47%, el resto 43% cada uno). Mientras los indígenas salen muy perjudicados en imagen según el 47% de la encuesta. La gente además cree que, junto a ellos, los adultos mayores, intelectuales y científicos y los discapacitados no salen mucho en pantalla: todos con un 57% cada uno. Se insiste en que la gente tiene que empoderar la tele y sacar buen provecho.

-La tele regional mejora, ya que un 60% cree estar satisfecho con este tipo de experiencias, siendo cifra equitativa si se consultaba en hombres y mujeres y la mejor percepción se da en el sur (70%) frente al centro del país (negativa por un 51%). Sobre la tele regional, la gente ve que es un aporte al desarrollo (26%), son éticos con las personas (23%) y los identifican (21%); lo malo está en demasiada publicidad (29%) y la repetición de progamas (26%).

-La tele comunitaria, la novedad del estudio. El denominado “tercer sector de las comunicaciones” o la “tele popular” aparece por primera vez en este tipo de estudios. Solo un 8% es existente en el país y el 70% de la gente no cacha que existen. Solo por ello queda una esperanza: “Sin embargo, su consumo es una tendencia emergente, puesto que ¼ de las personas ve estos canales, que recién están en el proceso de entrega de concesiones producto de la Ley de TV Digital.”, reza al pie de página el CNTV.

-NO HAN ENTENDIDO NADA. Los canales hacen jerigonzas y el público quiere que estos vuelvan a dar contenidos para los peques en señal abierta (67%) y un 21% sueña que debe haber un Ta-te-ti o iPe chileno, todo porque o van a un celular o tablet con internet para ver a “Masha y el Oso” o el perro Chocolo (su uso supera hasta en 89%) o ven los canales de los monitos o educativos al cable y satélite (59%). ¡Pónganse las pilas, hombres y digan que deben dormir cuando sean las 10, no a las 11! Por algo el 57% cree necesaria una orientación parental sobre la parrilla programática, pese a que de ello la familia se autogestiona en la decisión por un 81%.

-Mientras más abierto el canal, más inadecuado el contenido. Así lo vio en el 32% de la vox populi que de los canales abiertos se pudo percatar algo que lo molestara frente a un 64% de inteligentes quienes optaron por no verlos. De los géneros más repulsivos al público se posicionan lo sexual (24%), lo violento (20%), los realitys (19%) y el vocabulario (13%). Por ello, la gente se inquieta que: uno, deben definir cuándo comienza el horario para mayores (85%); dos, debe haber alguien quien forme a la audiencia infantil y tres, alguien quien ayude a respetar la dignidad de las personas (80% cada uno). A esto se añade que es deber de los canales restringir contenido +18 a los niños en sus sitios web (71%) y que el CNTV debe supervisarlos (66%).

-Hay que mejorar la crema a la torta de todos. Para que la tele mejore en calidad, un 62% cree que debe el Estado influir con el financiamiento, mientras que en contenidos la responsabilidad recaen entre los dueños de los canales (50%) y el mismo Estado (25%). Sin embargo, el 76% no sabe que TVN se autofinancia con publicidad ya que no recibe aportes de todos los chilenos, pero el 55% cree que sí se debería haber un nuevo canal íntegramente financiado por el Estado, frente a un 19% quienes piensan que no debe haber un nuevo canal.

-La TVD y su campaña, como el panda anda floja. Quedan menos de 3 años para el tan anunciado apagón analógico y el 64% de la gente no sabe qué es la Televisión Digital, siendo los nativos digitales (generación X, millenials entre otros) los que manejan mejor del tema. Del futuro en la tele, los encuestados quieren que hayan en contenido más programas educativos (60%), mayor pluralismo y diversidad (34%), más monitos (32%) y más canales (30%); y en cuanto a tecnología, el 60% quieren principalmente recibir alertas de emergencia como en Japón y tele-cursos con contenidos de educación a distancia, el 45% sueñan con que exista línea abierta interactiva con los canales al pulsar el control y 42% cree que se debe incorporar la telemedicina.

 

Al fin y al cabo fue largo sacar sencillo del medio estudio, pero se evidencia que: la gente ya tiene lista la tecnología digital en forma de TV pero falta alfabetizarla, la gente aún tiene fe que la tele pública evolucione y se acerque con la gente que vive en Chile -esa de trabajo, esa que batalla día a día por el vivir bien y que son tal cual son con defectos y virtudes-, mientras que los privados no se deben dormir en las ramas si no quieren que los papis y los niños sigan yendo a la tablet a ver monitos y paguen de más al cable, se reoriente de verdad la programación y reordene un poco más la forma de ser y durar en los noticieros; y por su fuera poco, una probable sorpresa pueda llevar la televisión comunitaria si es que logran ser legalizados definitivamente.

¿Algo mejoró? Un poquito, pero queda más tarea por hacer. Esta tele según el pulento Caamaño lo dice y seguirá diciendo hasta lograr la meta.