La editorial de los lunes: Teletón y la situación de la TV chilena

Septiembre 11, 2017 |
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Este año habrá Teletón, llueva, truene, relampaguee, y aún habiendo elecciones, rompiendo la histórica tradición de hacer un parón por las presidenciales y parlamentarias por incompatibilidad, y porque era contraproducente que los políticos usen la obra de la institución para ir a venderse. Quizá ayuda un poco que la primera vuelta ahora sea en noviembre y la segunda en diciembre, pero a muchos sigue generando dudas esta idea, que vino a reemplazar a la inicial “Teletón de invierno”.

Y consecuentemente, la Teletón llega en el momento en que la TV chilena cumple 60 años. Sin embargo… ¿Estarán los ánimos en la industria como para que se tire la casa por la ventana como ocurrió hace diez años, cuando la pequeña pantalla llegó al medio siglo y se festejó en grande tal hecho?

Mucho se dice de que el evento, con sus pros y contras, es el barómetro de la televisión chilena y sus rostros y, congruentemente, es el reflejo del estado de la misma cada año. Sus primeros años, de hecho, eran mucho más formales, sin embargo, a partir de 1990, con el retorno de la democracia, comienza a soltarse las trenzas y sacarse la corbata, sin perder por supuesto su calidad, yendo de la mano con el buen nivel de la industria en aquel momento.

Y es que habían rostros que cumplían diferentes roles: Matinal, estelar + noticiero, solamente estelar, actores que eran carta segura de sus respectivas áreas dramáticas. Todo era risas, de hecho, entre 1990 y 1992 se llegó a la meta sin mayores complicaciones, y en 1996 se aprendió del fracaso del año anterior para volver con una renovación que gustó, goleó y ganó. Desde luego, los 90s, con sus pros y contras (de vuelta), fueron años mágicos para nuestra televisión, con variedad, muchos contenidos y artistas de renombre que desfilaban por los estelares. Ganancia para todos.

Pero… adivine quienes llegaron. Luego de un auspicioso 2002, el año siguiente hubo más rating que donaciones en el banco, además de una serie de hechos que empañaron las bodas de plata de la Teletón. Se aprendieron nuevamente de los errores y en 2004 se realiza un gran programa con muchas novedades y un formato lo suficientemente atractivo como para que la gente fuera al banco.

De vuelta al 2007, luego de un programa fome el año anterior, se propusieron una gran fiesta para celebrar los 50 años de la TV chilena, con todo un programa creado para tal hecho: Los musicales haciendo un recuento por los primeros 5 lustros, la presencia de artistas de renombre como “La Chilindrina” y Ricardo Montaner, y una serie de hechos que hicieron que no hubiesen mayores complicaciones para llegar a la meta. Lo mismo en 2008, se rompió la “maldición de los aniversarios” (puesto que 1988, 1998 y 2003 fueron años complicadísimos) y se logró sobradamente traspasarla.

Digamos que la última Teletón atractiva fue en 2011, caso aparte la tragedia de Juan Fernandez que le dio otro aire a la Teletón. A partir del año siguiente hubo un desgaste en el evento que se notó, con demasiadas aprehensiones que muchos comprendemos. Por ejemplo, yo entiendo que la Vedetón es una tradición pero ahora, con un movimiento tan grande como el feminismo, resulta contraproducente hasta el hartazgo. Además, no: Para mi, las chicas reality no me calientan. Lo siento.

Y consecuentemente, a partir del 2012, con la baja de audiencias de la TV chilena provocada por la sobreexplotación del género “farándula”, también bajó la sintonía de la Teletón, que no está atrayendo a los más jóvenes. ¿Habrán novedades este año? Ojalá, nadie puede negar la gran obra que la Sociedad Pro Ayuda al Niño Lisiado y la misma Fundación han hecho, pero consecuentemente con la crisis de la industria, el evento últimamente no ha sido lo suficientemente atractivo como para que la gente fuera al Banco de Chile.

La Teletón es un fiel reflejo del estado de la TV chilena durante cada año que se realizó, por lo mismo, han sido tanto años buenos como malos, y la calidad de la misma se ve como un espejo en el evento solidario. De los mismos ejecutivos depende que la situación que ellos mismos buscaron mejore, para asi acabar con los anticuerpos que generan ciertos aspectos de la campaña y el evento, que no afecten en lo más mínimo la credibilidad y la buena imagen, bien lograda, que ha ganado una noble institución.

  • Hernán Patricio Vega Berardi

    Corrección: Lo de 1995 no fue un fracaso, sino una falla (La Meta modificada en plena transmisión), a pesar que esta logró superar a su Teletón pasada de 1994. Saludos