Katy Perry fue la mejor animadora que pudieron tener los VMAs y eso está comprobadísimo

Agosto 28, 2017 |
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Anoche fueron los MTV Video Music Awards, y entre lo poco destacable que pudimos apreciar en el evento del canal de los realities fue la excelente animación de Katy Perry. Y hablemos sin tener la camiseta puesta: Fue la mejor animadora que pudieron tener los VMAs.

Ya en su minuto fue conductora de dos versiones de los Europe Music Awards (2009 y 2010) y también de los Teen Choice Awards (2010), y se comprobó su desplante, pero por sobre todo, su elegancia.

¡Hablemos de los looks! La californiana estuvo maravillosa, sencillamente espléndida, demostrando que es una bella artista con clase, talento y jerarquía.

Además, hizo chistes con el hackeo ruso a las elecciones presidenciales del año pasado en Estados Unidos, mandó su apoyo a las víctimas del Huracán Harvey, y además se burló hasta de su último disco “Witness”, diciendo que “cuando Hillary Clinton sea presidenta va a sacar un disco que le guste a todos”. La autocrítica de la artista sin duda da para pensar, sobre todo tomando en cuenta que el material fue basureado injustamente hasta por sus propios fans. ¿En serio?

Katy ha estado prácticamente dos años preparándolo, escribió 50 canciones, combinó sonidos electrónicos, se mostró ella misma tal cual es y sin etiquetas ni adornos. Por lo mismo, encontramos injustas las críticas de sus propios fans a un material para el cual es muy importante. Cierto que hubo desorganizaciones en la promoción, sobre todo porque tuvimos que esperar tres meses para ver el video de “Swish Swish”, pero varios fans entonces se dieron cuenta que ella no lo promocionó no porque no quisiera, sino porque a la mayoría no le había gustado, y eso es doloroso no solo para ella, sino que para todos nosotros.

Si los fans (me incluyo) dedicaramos el mismo tiempo que gastamos en criticar a Katy por lo que hace o deja de de hacer, en votar en premios como los VMAs, le habríamos tapado la boca a aquellos que quieren ver su carrera acabada o arruinada, o a la californiana en la misma situación de la Britney del 2007. Si los fans dedicaramos el mismo tiempo que gastamos en basurear el disco en apoyarlo, quizá otra sería la historia, y no estaría recibiendo el odio injusto que recibe hoy por hoy por dichos que ella nunca dijo.

En todo caso, nos encontramos con una mágica presentación de “Swish Swish”, para cerrar una velada que tuvo matices, pero que demostró una vez más por qué Katy Perry es una excelente artista, inteligente, centrada y que siempre hace shows de muy buen nivel.