La editorial de los lunes: La farándula nos violenta, y asi lo demuestra Calderón Jr.

Agosto 7, 2017 |
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No voy a decirles qué pasó con Hernán Calderón Jr, porque de seguro usted lo sabe. Lo que si voy a hacer es dejarle en claro que la violencia, la agresión física y sicológica, asi como también la subestimación de género, son el leit motiv de la farándula chilena. Y Argentina, y cualquier país latinoamericano sin TV de calidad que la tenga.

Insultos, agresiones, agravios y discriminación son el prontuario que los farandulitos le han dejado a una TV en crisis. Si bien nos operamos de ellos a tiempo, parece que desde su condición de marginados tevitos, nos siguen dejando en claro que no son más que gente que no le ha ganado a nadie, y que solo por una industria hambrienta de ganancias a como de lugar, fueron lo que durante cerca de 10 años fueron.

Lo de Calderón Jr, asi como también lo de Junior Playboy burlándose de Pancho Saavedra, demuestra a la opinión pública que desde su comodidad… o mejor dicho, incomodidad, un farandulito puede ser ignorante y sentirse orgulloso de tal condición.

Los farandulitos son todo lo que ninguno de nosotros, ni seguramente usted querido lector, quiere ser en la vida: Ignorante, misógino, machista, elitista, facho, homofóbico y retrógrado. Y nos quedamos cortos con estas definiciones porque son eso y mucho más.

¿Por qué, habiendo tanta gente talentosa en nuestro país como Javiera Mena, Francisca Valenzuela, Camila Gallardo, Alex Andwanter, Francis Fellizeri, Denise Rosenthal, Isidora Jiménez, Natalia Ducó y tantos otros, la TV chilena se propuso financiar a subcelebridades sin oficio ni beneficio, conocidos y pagados por insultar a sus enemigos a través de nuestra pantalla? ¿Qué enseñanza le está dejando a quienes los vieron durante tantos años, sea la edad que sea?

Nos venden el insulto como una forma de ser directo, auténtico y tener personalidad. Pero no, se puede ser directo siendo respetuoso y manteniendo un clima de tolerancia hacia el otro. Ese “Carita de nana” de Pancha Merino, los “Barriobajera” de Oriana Marzoli y el “Uso una bicicleta sin sillín” del olvidado Junior imitando homofóbicamente a Pancho, es solo la punta del historial de agresiones, burlas e insultos que esa “gente” ha realizado para tener una danza de millones, autos último modelo y una casa en el sector más acomodado de Santiago.

De la misma forma que el canal que quiso demostrar que otra TV es posible fue atacado ferozmente por los que creen saberselas por libro en esta cavisbaja industria televisiva. ¿Industria? Está lejos de serlo. Una industria genera riqueza, trabajo, garantías de un empleo de calidad, ganas y convicción real de hacerlo lo mejor posible. La TV chilena está lejos de ser una industria con todas las de la ley como Brasil (país practicamente sin farandulitos de ningún tipo), Estados Unidos, Europa y el Asia-Pacífico. Por suerte, otro canal que enmendó el rumbo a tiempo, toma la bandera de que otra TV es posible. Con otros códigos, otro modelo de negocios, pero donde el que gana siempre es el televidente.

No queda otra que hacer el esfuerzo de ignorarlos. Porque un farandulito que insulta quiere eso: Atención. Que hoy no la tienen porque ya los conocemos, sabemos su juego, y ya nos aburrimos de seguirselos. Y muchos ejecutivos ya no quieren seguirles el juego. Cierto que hay uno que otro pelagato rondando todavía por la tele, pero son los menos, y hoy están neutralizados o bajo estrictos controles de conducta (cofcofHugoValenciaconsuertetiene40minutosalasemanaenelBV). Y mientras no pidan perdón por el daño moral que le hicieron a Chile y su gente a cambio de un poco de dinero fresco en las arcas de los canales, no van a cambiar jamás. Y no hay que trabajar en medios para saber que eso no va a pasar. Y mejor que asi sea, asi todo cae por su propio peso.

PD: Me encantaría saber qué opinan en Noesnalaferia, que precisamente le mandaron frutas a Kel Calderón, sobre lo que hizo su hermano. No, si son comunistas y están con el pueblo cuando les conviene. Para otras cosas son burgueses, como cuando endiosan al reggaetón.

  • Seba

    La tele actualmente es un medio por el cual la ocupa el farandulio promedio para desahogarse de cosas estúpidas. Técnicamente la tele ya dejó de ser la que apostaba todo por ser de calidad y se conforma con vagos “sin oficio ni beneficio” (citando a Seymour Skinner). Esas personas son el ejemplo claro de la falta de educación que uno puede llegar a tener. Precisamente a Chilevisión le falta por liquidar toda la porquería farandulera que conserva aún, ya que hasta en su matinal hablan precisamente de cosas absurdas y otras incitando al morbo. Por esto y por otras razones ya he perdido la fé en la humanidad y en la de la tele de calidad.