Acabou a modinha: Teleseries turcas no logran el impacto de antes

Julio 28, 2017 |
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Desde el 2014 que la televisión chilena padece un nuevo cancer que impide que produzca más, genere más trabajo y realice más y mejores cosas logradas en este momento. Su nombre son las novelas turcas. Desde que Onur y Sherezade se tomaron el horario prime en Mega no solo benefició al canal de Vicuña Mackenna, sino que el resto de los canales adaptaron la moda, con más fracasos que éxitos.

Lo malo es que eso impidió que la TV de nuestro país produjera, asegurara la pega. ¿Por qué? Porque las turcas se venden a precio de huevo, y el retorno comercial es mucho mayor. ¿Negocio redondo? No creo, el único que se beneficia con esto es Patricio Hernández y José Ignacio Vicente. Mientras que los actores que rechazaron la televisión por A, B o C motivos tienen que sobrevivir haciendo películas pedorras con Nicolás López, o en el mejor de los casos, en el Teatro.

Y esto no es solo de nuestro país, porque en Argentina también la predilección por las novelas turcas está haciendo que Telefe deje de lado las producciones locales, lo cual ya generó el repudio de la Comunidad de Autores Argentinos a raiz del levantamiento del aire de Fanny La Fan.

Sin embargo, la moda parece extinguirse, y en buena hora. Según consigna un reportaje de La Tercera, ninguna novela turca actualmente al aire supera los 28.2 puntos que promedió “Las Mil y Una Noches”. La más vista es “Icerde” con pobres 15.9 unidades en el canal de siempre, con la agravante de que los domingos pierde estrepitosamente contra “La Vega” de TVN.

Si bien “Iffet” y “Sevda” lideran en sus horarios, las producciones solo alcanzan 13.6 y 12.2 puntos, respectivamente. Canal 13 tampoco la pasa bien con las realizaciones otomanas, ya que la permanencia de “Kosem” en el verano le jugó una malisima pasada tanto para las audiencias como en el factor monetario. Y no lo decimos nosotros, lo dice la propia Alejandra Perez en una entrevista a un medio hace ya varios meses. La teleserie que trajo de vuelta a la insufrible protagonista de “Fatmagul” cuyo nombre no quiero acordarme, solo promedia 8.8 puntos, mientras que la de la tarde “Paramparca” solo hace 5.6 puntos.

Lo que más nos duele es que el propio canal público en su falta de identidad haya apostado también por las turcas que tanto renegaban durante la gestión agraz de Carmen Gloria López. Hasta ahora “Elif” solo hace 6.7 puntos, si bien es segunda, no le alcanza para un rating descollante como las novelas de la tarde del canal de Vicuña Mackenna (y eso que “Verdades Ocultas” no está causando el mismo impacto de “Amanda”). “Gunes” solo hace 4 puntos (y es cómplice del injusto fracaso de “La Colombiana” que con un mejor piso tendría un desempeño mucho mayor y sería la novela que habría terminado con los 3 años de reinado de Mega en el horario vespertino, que a esa hora tiene una pedorra novela cuica que se burla de la gente pobre y luchadora), mientras que “Hulya” solo hace 6.1 unidades. Lo malo es que De Aguirre no aprende y en reemplazo de la india “Saras y Kumud” llega “Guerra de rosas”. Honestamente, prefiero Noticreo y Carrusel, dos productos que si cumplían con el rol de canal público de TVN y que fueron despreciadas por las planillas de Excel.

Este es el momento en el que los productos y propuestas que fracasaron desde el 2014 en adelante, asi como también la crisis de TVN durante la gestión de López, merecen ser vengadas. Y solo hay una forma. ¿Cómo? Produciendo más, asegurando la pega, elevando los estándares y no fabricar tanta salchicha prefabricada. Solo asi la industria volverá a ser industria y se dará la crisis por superada. De lo contrario, seguiremos televisivamente como la Argentina de De La Rua, que por importaciones a precio de huevo terminó con un estallido social.