El balance de Alejandra Perez: Niveló para arriba el 13 y dejó al canal segundo

Julio 24, 2017 |
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Hoy se supo la noticia de que René Cortazar renunciaba a la presidencia del directorio del ex UCTV, que Alejandra Perez Lecaros llegaba a sucederlo, mientras que el ex La Red, Chilevisión y Frecuencia Latina, Javier Urrutia, asumia el “sillón de Tironi”.

No queremos hacernos demasiadas expectativas, sin embargo, es bueno que usted sepa que durante la gestión de Pérez, el canal del angelito (nada de ex, para mi siempre lo serán, con sus virtudes y defectos) niveló para arriba y tuvo un verdadero ánimo de competir. Pero competir en serio. Nada de irse con chicas como Cristian Bofill y los que sucedieron a David Belmar Torres.

¿Como qué? Definitivamente un signo de evolución es incluir más actuaciones musicales en sus pantallas, como en los viejos tiempos, tanto en el matinal como en “Vértigo”. Tuvimos a Sofia Reyes (que el fin de semana recien pasado se presentó ante los ojos de toda Iberoamerica en la última edición de los Premios Platino en Madrid), Lali Espósito (y por partida doble, tanto en el estelar de Martin como en el matinal de Tonka, donde incluso compartió con Manuel García), Ana Torroja, Sebastian Yatra, Bonnie Tyler, Rombai y Juanes.

Tal vez a usted no le importe pero para mi, defensor acerrimo de la necesidad de ver artistas en la TV sin pagar cargo por servicio, me importa en lo absoluto. Porque la música es parte de la cultura, y si es más amplia, mejor todavía.

Pero espérese que esto recien comienza: Se intentó dar un nuevo aire a la ficción, con “Preciosas”, “Irreversible” (aclamado por toda la crítica especializada) y a partir del miercoles con “Abrazar la vida” con Pedro Éngel. La tarde, que era la gran deuda de IMU0848, se estaba comenzando a zanjar cuando se hace el relevo en el timón del 13.

“Y puede haber más” como decía Canaletti: Se está invirtiendo pesado en eventos, cosa que con Bofill no pasaba. No solo con los eventos de la FIFA sino que con el Mundial de Atletismo, y ahora van a pujar tanto por las Clasificatorias a Qatar como para el Festival del Huaso de Olmué, porque la municipalidad, que en un principio había descalificado a la emisora naranjita, ahora validó la oferta.

Tuvo aciertos, pero también errores: La salida inmediata de Pablo Manriquez de la dirección de “Bienvenidos” luego de la revelación de datos intimos de Nabila Riffo fue un acto de inmediatez valorable. Lo malo es que él ahora está haciendo de las suyas en “Muy Buenos Días” que francamente está peor que nunca.

Todavía no se zanja el prime, que empieza en horas absolutamente indignas, sobre todo para la gente que tiene que levantarse temprano al día siguiente a trabajar y amanece con sueño. Y reitero: Cuando en la TV chilena se piensa bajo la lógica del mercado, se piensa mal.

Como lo que importa es el rating, los números de las 600 casas jugaron a su favor: Recibió al canal en el cuarto lugar y lo deja segundo, en un viceliderazgo aislado del resto de los canales. Para ganarle a Mega en buena lid había que apostar a largo plazo, y Alejandra Pérez lo concibió de buena forma, entendió que no basta con cocinar la buena tele “a fuego lento” como decía Carmen Gloria López, sino que importa compatibilizar calidad, cantidad y horarios. Las audiencias de “Vértigo”, “Bienvenidos”, “T13” (aún con la mala gestión de Bofill al mando de prensa le han quitado el vice a CHV NO-ticias), los partidos de la Confederaciones, “MasterChef Chile”, “Lugares que hablan” e “Irreversible” asi lo confirman.

Ahora Javier Urrutia ocupará el cargo que Eleodoro Rodriguez Matte cumpliera en dos tramos hasta su muerte en 1998. Solo le pedimos que entienda que manejar el 13 no es lo mismo que manejar La Red o Frecuencia Latina (de donde salió con polémica con varios rostros, quienes incluso lo acusaron de ser un espía de nuestro país), que la historia y la línea de estilo debe ser inquebrantable, y que en una televisión de calidad deben importar las lucas (y el factor monetario seguirá importando mientras la TV privada exista), pero importa más un buen servicio televisivo y un respeto máximo al televidente.