El caso Pablo Oporto: Cuando el tongo sale caro (una vez más)

Julio 23, 2017 |
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Después de la experiencia de Rafael Garay en la que muchos fuimos timados (y digo fuimos porque también creimos en él, sobre todo cuando se tiró a candidato a senador por el PRO en mi ciudad), pareciera que como dijo Alberto Mayol, nuestra televisión chilena no entendió nada.

Verán, en el programa “Aqui está Chile” que produjeron CNN Chile y Chilevisión, en el debate con Beatriz Sánchez apareció Pablo Oporto, un hombre que aseguró que había matado a 12 delincuentes en defensa propia luego de ser víctima de la delincuencia en innumerables ocasiones. De inmediato los fachos de este país, que lamentablemente van en auge, lo glorificaron, lo presentaron como un ejemplo a seguir, como una víctima más de una situación presuntamente insostenible aún cuando los índices dicen lo contrario.

Resulta que ayer en la Revista Sábado de El Mercurio, se le hizo un reportaje donde confesó que todo era mentira, que había inventado tal historia.

Lo peor es que detrás de este programa (que fue un muy buen ejercicio de combinar política con espectacularidad, muy Turner) estaban dos profesionales en su área: el ex Canal 13 Alexis Zamora y la ex “El Informante” Andrea Vial.

A uno no le cabe en la cabeza cómo es posible que, habiendo periodistas, no hayan hecho la que debería ser su pega, que es chequear si lo que decía era cierto. Con los malos tiempos de la televisión hoy en día, que un periodista labure en él es motivo de sentirse orgulloso de formar parte de una casta que tiene la responsabilidad de informar y hacer una buena pega.

¿Pero qué tenemos en lugar de todo eso? Notas de la ruta del completo, de los quehaceres de Alexis Sánchez, de la nueva mascota que llegó al Buin Zoo porque de seguro a algún editor pensó que eso genera ternura, delincuencia, robos, asaltos, incendios, violaciones y un sinfin de temas sin importancia. Asi imposible que el periodismo televisivo sea prestigiado, salvo obviamente, contables excepciones como el mismo Informante, los Reportajes de T13 o la Unidad de Investigación de Ahora Noticias.

Tenemos un periodismo televisivo absolutamente deshonesto que cuando la situación llama a hacer la pega, se quedan sin hacerla o la hacen mal. Nos hablan cómodamente de que la gente está primero, cuando en realidad la plata está primero y se antepone. Por algo el prime ahora comienza a las 22:45 perjudicando a los que tienen que levantarse muy temprano al día siguiente. Indigno por donde se le mire.

Porque está bien pensar bajo una lógica de mercado, asi se asegura la pega y la estabilidad de un canal. El problema es que en nuestra televisión, cuando se piensa mercantilmente, se hace mal. Por eso tenemos noticieros de hora y tres cuartos donde lo que realmente importa va en los primeros 15 y el resto hasta el bloque deportivo se torna insufrible.

Finalmente, con el caso de Oporto, se pone a contrapeso el tema de que si la TV chilena aprendió algo con Garay y la sobreexplotación de la mentira para sostener un modelo inviable en nuestros días. Y es que chantas televisivos tuvimos y tenemos muchos: Salfate, Doctor File, Doctor Soto, los miles de mentalistas, tarotistas y teólogos que se tomaron los matinales, los ya jubilados farandulitos. Estabamos llenos, y lo peor es que solo ganaban los mismos de siempre y, como siempre, perdía el televidente.