Domingao do Caamanhao: La pérdida de relevancia de Televisa en Chile (y quizá en Latinoamérica)

Mayo 7, 2017 |
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En los 90s, en nuestro país y quizá en otros lados como Perú y Brasil, Televisa agarra una notoriedad gigante. Tanto que compra un porcentaje de Megavisión, otro de América Televisión en el país del Rimac, y además firma un convenio con SBT, que la televisora de “O Patrao” sigue exprimiendo hasta hoy.

En consecuencia, todo lo que nos vendían los del consorcio del poderoso “Tigre” Emilio Azcarraga Milmo (el mismo que se definiera como “Soldado del PRI” y que fuera fundamental en el fraude electoral que permitió a Salinas de Gortari en el poder en 1988), era aceptado en nuestro país.

Hace ya 25 años, el nexo de Televisa con Chile se acrecentó con un programa especial del mítico show de variedades “Siempre en Domingo” con Raúl Velasco, quien también fuese presidente del jurado de Viña 1984 (y por consiguiente, tomó algunos elementos de la Quinta Vergara para adaptarlo a su Festival de Acapulco), para inaugurar el porcentaje que compraron de la televisora de Vicuña Mackenna. Quizá la inyección de recursos entre ese año y el ’94 permitieron, entre otros factores, que sumado a la adjudicación del Festival de Viña, hicieran grandes cosas como la compra de series muy exitosas en su minuto como “Melrose Place” y el estelarísimo de Antonio Vodanovic, “Sal y Pimienta”.

Sumado a que algunos canales que veíamos en el incipiente cable chilensis (ver este video de Canal 15 que no tiene ningún desperdicio) eran de Televisa: El Canal de las Estrellas, ECO, Tele Novelas, Telehit… Y todos representados y distribuidos por Imagen Satelital, mucho antes de que pasaran a manos de la emisora de San Angel.

Pero según contaba incluso el mismo libro acerca de “El Tigre”, la jugada no le salió muy rentable para los de Chapultepec 18. Si bien antes del nacimiento de la primera área dramática del ahora canal de Bethia vendían sus novelas estelarizadas por sus rostros más importantes como Lucero o Patricia Manterola, nunca pudieron salir del tercer lugar, ya que Canal 13 seguía lider aunque con un modelo ya avejentado, y un TVN que elevó el nivel en democracia y que había salido del lamentable nivel en el que lo dejaron los milicos.

En consecuencia, Televisa revendió su porcentaje a Ricardo Claro Valdés y solo se centraron en vender novelas, las cuales iban estratégicamente programadas (la infantil iba después de Zoolo TV, las melodramáticas antes del “Hola Andrea” y la más juvenil después de Mekano como el caso de “Amigas y rivales”, o antes de la misma, como el caso de “Rebelde”).

Después llegó el fenómeno de RBD que ayudó también a rentabilizar al canal en la era de las sitcoms. Pero eso era antes, hoy Televisa está en un nivel de intrascendencia y sus novelas pasaron a segundo o tercer plano.

Las mismas se emiten hoy en canales de bajo rating como La Red o Telecanal. Es más, “Antes muerta que Lichita”, novela estelarizada por la ex RBD y también pareja del ex vocalista de “Glup!”, Maite Perroni, se estrenó en la señal de José Manuel Larraín; y otros éxitos como “Un camino hacia el destino” y “Corazón que miente” (que incluso la novela de la bellísima Dulce María le ganó a la portuguesa o turca del 13 de aquel entonces, ya ni me acuerdo) se pasaron en la estación de Avenida Quilin. En sus mejores tiempos, pasaban primero por Mega, luego por La Red, y posteriormente en el TVN de los Piñeristas. Aunque las ochenteras, y algunas noventeras, también se estrenaron en la red estatal.

Esto es en consecuencia con el mal momento que Televisa vive en su propio país, donde ya no es la poderosa señal que ponía artistas, actores y hasta presidentes (vease el excelente documental de Canal 6 de Julio, “Teledictadura”, ya alguien quería hacer un documental sobre lo mala que era nuestra TV en el gobierno del empresario que quiere volver a La Moneda… y al billete). En los últimos años han acumulado pérdidas históricas y los cambios de programación en su señal principal, el Canal 2.1 de CDMX, que fue renombrado a Las Estrellas, tampoco surtieron efecto en su audiencia cada vez más en baja.

Ni siquiera la competencia de Netflix llamada Blim le ha sido rentable en algo al consorcio liderado por Emilio Azcarraga Jean… Y es que nadie quiere pagar por ver lo mismo que tienen gratis. Sumado al alza de sintonía de TV Azteca y el nacimiento de Imagen Televisión, pues… Nada que hacer.

Incluso sus otrora estrellas emprendieron nuevos rumbos fuera del feudo de la emisora del ojo, como el caso de la guapa ex “Muchachita” Kate del Castillo, que luego de ser “La reina del Sur” pasó a ser la “Ingobernable” en la plataforma norteamericana de televisión por streaming.

El declive de Televisa, raya para la suma, se vive en Chile, México, Argentina… ¿Se vivirá también en Brasil, donde no solo sus novelas siguen ocupando un lugar privilegiado en SBT, sino que también los RBD son venerados a nivel de dioses? ¿O en Perú, donde se dice que Las Estrellas tiene un rating tan alto que los cables los ponen en medio de las señales nacionales, junto con TLNovelas, además de la alta acogida de su señal musical latina RMS (ex Ritmoson)?