Hablan los directivos… y algo más

Abril 17, 2017 |
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Asi es, porque en una semana santa muy convulsionada en lo televisivo, y con un trimestre ya finiquitado (lo que demuestra que en la “etapa de crisis de la industria”, siempre el año corriente puede ser peor que el anterior), los principales ejecutivos de la TV chilena sacaron la voz. Como dice mi buen amigo Fernastro, vamos vamos que nos vamos:

La autocrítica de Alejandra Pérez

“Bienvenidos” ha estado en el ojo del huracán esta semana y no precisamente por ser la primera y segunda opción entre lo que nos ofrecen los vilipendiados matinales, sino que, primeramente, por el espacio de “Medicina consciente” del Doctor Soto, donde el descriterio abunda y el apellido de “_____ alternativo” sirve como pretexto para decir cualquier babosada sin sustento, lo cual siempre será rentable mientras hayan bobos que asi les crean; y también por la revelación el día miercoles de los informes ginecológicos de Nábila Riffo, algo que era poco apropiado y que a la mañana siguiente tuvieron que pedir disculpas. ¿Fue de corazón? La soberbia de Hugo Valencia, de la sección de farándula del programa de Canal 13, asi lo demuestra.

Pero vamos a la justa autocrítica de la directora ejecutiva de la estación mixta, Alejandra Pérez Lecaros, que habló con La Tercera precisamente por esta polémica en la que hasta el mismo Andronico Luksic se metió para criticar los contenidos de su propio canal (cosa que jamás veremos en Carlos Heller, ¿O ha salido a hablar acerca de la violencia desmedida del reality del canal del momento, ah?).

Vamos a lo que dice Pérez:

Han tenido dos episodios cuestionados en pantalla en las últimas semanas. Más allá de los comunicados públicos, ¿hay alguna autocrítica al respecto? ¿Hay algo que no está funcionando correctamente para que se den estas situaciones?

Efectivamente hubo problemas. En especial en el informe de Nabila. Fue una situación muy grave. Inaceptable. Por supuesto que hubo autocrítica y se hicieron los cambios necesarios para que no vuelva a ocurrir.

A raíz de que el informe de Nabila Rifo tuvo más de mil denuncias, ¿se tomarán medidas sobre su línea editorial?

Nosotros tenemos una línea editoral clara. Buscamos cumplirla a cabalidad. Cuando ocurre una situación como esta, tomamos las medidas que corresponde. En este caso pedimos disculpas públicas y le pedimos la renuncia al director responsable del programa.

Surgieron críticas sobre hacer “todo por el rating”, recogidas por Andrónico Luksic en redes sociales. ¿Se habló con él este episodio y las medidas a tomar?

No he hablado con Andrónico Luksic respecto de este tema, ni sobre las medidas a tomar.

¿Cómo enfrenta, en el cargo de directora ejecutiva, que el representante del grupo accionista mayoritario del canal haga críticas públicas a la pantalla de la señal?

Las comparto. Estuvimos mal y mucha gente debe haberle preguntado y reclamado. Creo que cuando se trata de ofensas públicas, las disculpas también deben ser públicas.

Se nota que Alejandra Pérez golpeó la mesa fuerte y, ante tamaña cagada, el director tiene que asumir e irse, cosa que no han hecho ni Carabineros ni la clase política. Seamos francos: Cristian Bofill no lo haría. ¿David Belmar? Tal vez. En todo caso, qué bueno que la señorita tenga tan clara la película sobre la inmediatez para reaccionar en casos como este, aunque me gustaría que hubiese más efectividad a la hora del filtro editorial, que ese día falló.

Sebastian Sánchez y lo que viene

En esa misma semana, y más específicamente el día lunes, Canal 13 había presentado su nueva programación para este año en un evento íntimo. “Papá Mono”, otro regreso que nadie pidió como el de “Soltera Otra Vez” (lo cual demuestra la falta de creatividad en el canal del angelito, cosa en la que aún están en deuda) y “Qué dice el público) son los buques de la emisora de Inés Matte Urrejola.

Veamos a lo que dijo esta semana el director de programación del canal, Sebastian Sanchez, también a La Tercera:

¿Cómo se sintió en su primer lanzamiento de parrilla?

Muy bien. Esto no se hacía hace harto tiempo en el canal, y sentíamos que era el momento, porque tenemos muchas que contar. Sentimos que el canal ha partido muy bien este año, aunque queda mucho por avanzar, el desafío es enorme. Pero sentíamos que teníamos un buen pie para hacerlo. Queríamos mostrar que canal está vivo, y creo que lo más importante del 13 son sus equipos. Para mí, esa es la bisagra.

¿Cómo se ha sentido en su cargo de director de programación?

Súper bien. Es un desafío enorme, pero me he sentido muy apoyado por todos los equipos, por la Ale Pérez, mi jefa, por René Cortázar, por el directorio, por todos. Hay muchas ganas de volver al sitial que nos corresponde. Y eso no solo tiene que ver con rating, tiene que ver con sintonizar, de conectar con la gente, y que la gente diga que acá está lo que quiere ver. Vamos por un buen camino.

El primer trimestre salieron empatados con CHV en rating, pero en lo que va de abril han tenido un mayor rendimiento. ¿Cómo ve ese escenario?

Sí, es cierto. Pero a mí no me gusta mirar mucho esas cifras, porque es una carrera corta. La televisión es cíclica, y los ciclos cada vez son más cortos. Yo llevo harto tiempo en esto. Entré el 2002 a TVN, y he visto cómo los canales están arriba y están abajo, y sé que lo más importante es tener los pies en la tierra, tener un equilibrio. No hay que pensar jamás que uno tiene todo ganado. Esto es día a día.
Acá mostraron las grandes apuestas prime de los próximos meses, pero nada se dijo sobre algún proyecto para el bloque de la tarde, un segmento en el que no han logrado repuntar

Es uno de los grandes desafíos que tenemos, y siento que hemos ido mejorando de a poco. Ahora, tenemos una teleserie turca, Paramparca, que funciona bien, mucho mejor de lo que había antes en ese horario, y pelea por el segundo lugar. Hay un par de teleserie más, que no han logrado lo que queríamos, pero si hemos logrado subir el nivel en el que estábamos. Quisiéramos tener resultados rápidos, pero la televisión es lenta, de hábitos. Tenemos un énfasis ahí, pero tenemos otros también.

¿Cuáles serían esos?

Tenemos muchas ganas puestas en nuestro matinal, porque es importantísimo para la programación. Un matinal que trabaja como el que tenemos y que funciona como el que tenemos, es el foco más importante. También tenemos la tarde, que es uno de los grandes pendientes que tenemos, pero estamos trabajando en eso. Y tenemos el prime, que es súper relevante, y hoy tenemos la suerte de tener muy buenos programas que están funcionando, como MasterChef, Vértigo y la cultura del día sábado.

A pesar de tener muchos programas propios, hoy emiten en el prime una teleserie envasada, ¿eso se mantendrá así por mucho tiempo?

Siempre digo que este tema hay que manejarlo con mucho equilibrio. Para nosotros el tema de la producción nacional, y ficción nacional, es súper relevante, y estamos trabajando en eso. Tenemos una tremenda serie pronta a debutar, Papá mono, y una tremenda teleserie, que será la tercera temporada de Soltera otra vez. Tenemos la posibilidad, como pocos, de hacer una tercera temporada de una teleserie.

¿No cree que Soltera otra vez agotó ya su fórmula?

Si nosotros creyéramos que la fórmula se agotó, no la haríamos. Creo que lo bueno que tiene esta tercera temporada, es que tiene una súper vuelta de tuerca. Está el gran concepto de lo que es Cristina y sus amigas, pero además viene recargada, porque viene con este tema que es súper importante, que es ser mamá a esa edad. Estamos haciendo esta temporada porque se abrió la posibilidad de hacerla con un nuevo concepto.

¿En qué situación está actualmente el área de ficción de Canal 13?

Está bien. Estamos metidos en hacer buenas historias para que la gente enganche, y eso aplica para todos los horarios, y por eso estamos trabajando para volver a tener teleseries a las 20 horas.

Aqui el señor Sanchez da cuenta de los proyectos para sus horas fuertes, pero nada concreto todavía en donde hay que entrar a picar, como lo es en el bloque de la tarde. Claramente, y como dijo Diana Bolocco en una entrevista, una turca por muy exitosa que sea, no genera identidad. Lo ideal seria que SOV 3 fuese en primera franja y esa bosta de Kosem en segunda, también sería un franjeado en plan “Agora Nos” (programa de la tarde de RTP1 de Portugal) con Queraltó y Kika Silva. A eso sumemosle algún programa concurso de Endemol (siempre y cuando en la productora no se acabronen) y ya tendrían el problema solucionado hace ya qué rato. Pero dale con Pasalaparca o como se llame…

Por otro lado, Sánchez vaya que le tiene fe a SOV 3, pero no creo que sea suficiente como para buscar al público de una historia tan buena como “Perdona nuestros pecados” (qué bien que a Mega le vaya excelente con una nocturna alejada de la comedia). Lo que dije cuando se estrenaron “Los Perlas” lo reafirmo, el televidente del 2012 no es el mismo del 2016. Canal 13 es un canal que en su historia está escrita la palabra “creatividad” y claramente faltó en esta ocasión. Lo bueno es que, de acuerdo al balance del trimestre de El Mercurio, queda claro que su fuerte es la cultura y el entretenimiento (hay que mirar más a Europa y a USA y menos a Argentina y México).

Javier Urrutia no se la pudo… y se nota

En mayo, Javier Urrutia Urzúa deja la dirección ejecutiva de La Red que ocupó por 7 años. Creo que su gran error sucedió en 2015: Cerró prensa, luego nos construyó ilusiones de que iba a volver, pero lo volvió a cerrar sin posibilidad alguna de enmendar el rumbo. Y siendo bastante realista, veo dificil que se extirpe el “tumor intruso” porque para La Red es un programa rentable mientras tenga presencia en redes sociales con sus idiotas hashtags. No se qué carajo hace ahi Nathaly Chilet, al menos lo hace bien con su programa en la radio online de Zabaleta.

La autocrítica también llegó por parte del hombre que se fuera en muy malos términos de Frecuencia Latina en Perú, y esto fue lo que dijo a que no adivinan, también a La Tercera:

¿Por qué renuncia?

Nunca hay una única razón, más allá del convencimiento personal de que hay ciclos que se cumplen. Lo que me propuse cuando llegué, siento que se ha hecho y es el momento de dar un paso al lado. Después de siete años, y casi 12 trabajando para esta compañía, me empiezo a repetir y no tengo la frescura de antes. Hay mucha gente que me ha dicho cómo se te ocurre renunciar, y no, yo quiero mucho a este canal, y le tengo gran respeto al accionista; hay que ser honesto y leal con ellos hasta el final, y si no estás dando el 100 %, es el deber dar un paso al lado.

¿Y por qué ahora?

Sentí en diciembre que era un buen momento, pero me convencieron de esperar a que se mostraran los resultados financieros, y decir mira, este es el canal que menos dinero perdió en Chile. Y con algunas otras consideraciones, La Red no habría perdido dinero el año pasado. Es bueno irse con la sensación de la misión cumplida. Había que darle tiempo al equipo y al accionista para prepararse, y eso hemos hecho los últimos tres meses.

El canal en 2016 perdió cerca de 700 millones de pesos, en parte por el fallido proyecto de noticias con radio ADN. ¿Fue un detonante para su salida?

Yo me voy de acá muy contento con un montón de cosas que logramos, y que mostramos se podían hacer en un canal que es el que más hace con menos. Uno que pese a ser privado tiene una profunda vocación pública. Pero al mismo tiempo, para mí es una gran frustración no haber vuelto a hacer un proyecto de prensa, como creo que este canal puede y se merece. Es una deuda que La Red tiene, una derrota personal mía, pero no es relevante para mi salida. Por supuesto el haber tenido un equipo contratado, trabajando sin haber emitido nunca un noticiario, aumentó o casi explica las pérdidas del año pasado. Si no es por eso, habría ganado plata en 2016. Si de mí hubiese dependido, habríamos estado al aire. Yo asumo los éxitos pequeños, medianos o grandes que hemos tenido gracias el estupendo equipo del canal, que es tan bueno que permanentemente nos levantan gente, porque aquí se aprende a trabajar de manera creativa y con poco. Y de los fracasos que hemos tenido me hago cargo.

¿Por qué se dio la crisis que hoy vive la TV?

Yo no creo que la TV esté en crisis, creo que la industria está con problemas. Distingo a la TV como formato, de la industria como negocio. Las horas que la gente ve TV son muchísimas, y ya no ve solo la pantalla, sino que cualquier dispositivo que te permite una interacción con los contenidos. Eso hoy está más sano que nunca. Eso ha redefinido el modelo de negocios y cómo los canales podemos monetizar estos contenidos. Con esa salvedad, hace años dije -y me criticaron durísimamente en el canal y los colegas de otros medios- que venía una crisis y había que mirarla. Esa es quizás una de las ventajas de los canales más pequeños, percibimos las cosas un poco antes y tenemos flexibilidad para movernos. Hicimos los ajustes y navegamos relativamente bien. Pero esta crisis tiene que ver con problemas que en la propia industria nos generamos. Hay todavía una suerte de ceguera para ver que la estructura de costos es muy relevante, y seguir haciendo esta TV ochentera en términos de costos, pesada, no tiene sentido. Si eso no cambia, esta va a seguir siendo la industria deficitaria que ha venido siendo.

En los últimos tres años, sólo Mega no es deficitario.

Incluso tomando en cuenta el canal líder, esta industria pierde más de lo que gana. Y reconociendo el liderazgo a Mega, y sus éxitos, siguen siendo resultados, a la luz de sus inversiones, marginales.

¿Se cansó de la industria televisiva?

No, yo le debo todo a los medios. Estoy renunciando a un trabajo puntual donde creo que di todo lo que podía dar. Me encantaría seguir ligado a esta industria, porque es lo que he venido haciendo los últimos 15 años. Entré a dar lo mejor de mí, con un montón de costos personales y creo que ese capítulo se está cerrando. Debo sentarme en mi casa, mirar TV de otra manera, leer y luego volver.

Tiene dos ex empleados, Beatriz Sánchez y Alejandro Guillier, en la carrera presidencial. ¿Se va a trabajar con alguno de ellos?

Para nada. Un hombre sabio conoce sus limitaciones, y las mías, que son muchas, son menos evidentes en el mundo de los medios y la TV. Es lo que me gusta hacer, lo que sé hacer. He trabajado en diarios, radios y TV, esto me motiva, desde ahí puedo hacer mi aporte. No tengo madera de político. Recojo el comentario en la parte simpática: tuvimos el ojo de tener a dos personajes que en ese momento no estaban en la primera línea. Jamás esperé que se transformaran en candidatos, pero ciertamente era gente con un talento y capacidad comunicacional que no se estaba aprovechando.

Urrutia reconoce que cometió errores, y que de no ser por esos, La Red no sería el canal con más pérdidas actualmente en la pequeña pantalla. Ya francamente no hay “na’ que ver” y no solo en el 4, sino que en toda la TV de este país. Como dato: En Brasil, hasta el canal más pobre debe tener departamento de prensa, y es algo que viene desde los 80s.

Y ahora vamos con “algo más”

Los fans brasileros de Ariana Grande mañana harán una cruzada en Twitter para que la “chica peligrosa” esté, en el tiempo que dure su gira latinoamericana en sus paradas por el país de la alegría, en el “Caldeirao do Huck”, el programa juvenil de Rede Globo que se transmite todos los sábados a la tarde, y en el que el también radialista Luciano Huck tuvo ya a Demi Lovato, Tove Lo, Fifth Harmony, N*Sync, Shakira, Toni Braxton y otras destacadas figuras. Ojo, que los del “plim plim” siempre oyen a sus televidentes, sobre todo a los más jóvenes.

Y acá en Chile nadie está dispuesto a pedir estrellas musicales de renombre en la TV chilena. Chicos, en serio, para que la TV chilena salga de la crisis, tenemos que entre todos mostrarles a los que dirigen las emisoras el camino a seguir, para que esta tormenta se transforme en un mal recuerdo. Solo asi la industria volverá a ser lo que fue y será una televisión de la cual podremos sentir orgullo.