Bocadito de nostalgia: La TV en los tiempos del Censo

Abril 17, 2017 |
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Este miercoles, usted, nosotros y todos los chilenos no debemos fallar. Se realizará el Censo 2017, como resultado de la fallida encuesta del año 2012 (gracias al mismo gobierno de excelencia que quiere más encima volver a La Moneda para llevarse lo que no se alcanzó a agarrar la vez pasada). ¿Los motivos de esto? No seré yo quien se los diga, mejor, dejémosle eso a los buenos de Etilmercurio, que pueden explicarle mejor que yo.

La TV chilena tomará seguramente el pulso con lo bueno, lo malo y lo feo de esta jornada cívica nacional que (ahora si) nos dirá con la mayor certeza posible cuántos somos en la actualidad y lo que hemos crecido.

En LTSC, como somos amantes de la nostalgia, hemos preparado el siguiente ejercicio arqueológico: ¿Cómo era la TV chilena en los tiempos del Censo? Para empezar, partimos aclarando que lamentablemente no encontramos la programación de cada una de las televisoras ese día, si algún buen samaritano dispone de algunas, ya sabe donde hablar.

1982: Ad-portas de la devaluación, la crisis y el penal perdido

El Censo de 1982 se realizó el 21 de abril. Para aquel entonces, los chilenos se preparaban para ver a la Selección Chilena en el Mundial de España, sin imaginar todavía la tamaña decepción que nos llevaríamos en aquel torneo futbolístico; hablamos, desde luego, de los tiempos de Caszely, Bonvallet, Patricio Yañez, Gustavo Moscoso y el “Locutin” Santibañez y su “carro de la victoria”. Por aquel año la economía tambaleaba porque el dolar a $39 simplemente no daba para más, entonces se planificaba una devaluación que derivó a la peor crisis de nuestro país.

Precisamente, un día después del Censo, la Dictadura Militar hacía un ajuste en su gabinete: Sergio Fernández cedía su puesto en el Ministerio del Interior a Enrique Montero Marx, en Hacienda hay “cambio de Sergios” pues De La Cuadra reemplazaba a De Castro; y en Economía, Luis Danus relevaba a Rolando de Ramos.

Por aquel entonces, la familia chilena se entretenía viendo el Festival de la Una con Enrique Maluenda, la crisis con los desempleados que dejó subsanaban sus penas concursando en algún concurso de Don Francisco en sus “Sábados Gigantes”, que en ese año tenía una duración contundente, y que proseguía por supuesto, en el horario estelar con su “Noche de Gigantes”. Aún no teníamos a “Martes 13” pero si a su antecesor, “Raquel y César Antonio presentan…”, también dirigido por Gonzalo Bertrán.

Los noticieros duraban una hora, y mientras “60 Mentiras por Minuto” (no puedo creer que TVN inventó las Fake News antes que los gringos o Corrupción Chile) desinformaba y culpaba de todo a los “marxistas” y “sublevados”, Teletrece intentaba ser un poco más moderado en tiempos en que decir la verdad era muy mal visto.

Tampoco existía “Pipiripao”, pero si “Para saber y jugar” con la Tia Patricia en UCV Televisión. El TV cable aun era una ilusión y MTV no conocía Latinoamérica aún, por lo que la mejor manera para ver los últimos éxitos era ver a Rodolfo Roth y su “Magnetoscopio Musical”. Asi como también, Sergio Riesenberg dirigía “Permitido”, el estelar de los lunes en la red amiga con Antonio Vodanovic, que precisamente tuvo de invitado al gran Zalo Reyes con un señor monólogo donde se reia de los cuicos… ¡En frente de los cuicos!

¿Y Teleonce? Por supuesto, la propuesta generalista de Alfredo Lamadrid incluia a Los Bochincheros, el mitico “Chilenazo” de Jorge Rencoret, “La Tarde Grande” con Ricardo Calderón y Stanka Matic que en domingo le fue mejor que compitiendo con Sábados Gigantes y Pepe Guixé denunciando las injusticias y los hoyos de las calles de Santiago en “Teleonce al Despertar”.

1992: Un nuevo día vendrá…

Ya con la democracia restituida, el 22 de abril de 1992 el Censo de Población y Vivienda tenía la misión de contar cuántos somos en el Chile de la transición. Ya no teníamos 4 canales sino que 6, si vivias en Santiago, con los recien llegados Megavisión y La Red. Por esos años, la emisora de Ricardo Claro Valdés era comprado en un porcentaje por Televisa, lo que permitió el arribo de conductores como Verónica Castro, Raúl Velasco, Paco Stanley (brutalmente asesinado en 1999 en un crimen que todavía no se esclarece) y Gaby Ruffo; novelas como “Carrusel de las Américas”, “Muchachitas” (aguante Kate del Castillo vieja, no me importa nada), “Valeria y Maximiliano” y “Atrapada”; además de más producción nacional con Eli de Caso, Julito de los Videlas, Milton(teras) Millas, César Antonio Santis (que volvía a la TV después de su autoexilio en el verano de 1989 tras el fracasotototote de “Porque hoy es Sábado”); y artistas como Magneto, Pandora, Cristian Castro, Timbiriche, Gloria Trevi, Angélica Vale, Garibaldi y los ya consagrados Emmanuel, Lucero y Thalía.

En cuanto a La Red, recien estaba comenzando a tomar forma con los míticos “Cóctel” con Kike Morandé, “Archivo Reservado” con Raquel Argandoña y el nunca mal ponderado “El Desjueves”, ese donde el gran Mauricio Redolés se dio el lujazo de recitar un poema con el epíteto de “viejos culiaos”.

Televisión Nacional, con una Ley de Autofinanciamiento ad portas, estrenaba su matinal “Buenos días a todos”, además de la versión local del estelarísimo aleman “Wetten, dass…?” llamado “La Gran Apuesta” con Paulina Nin de Cardona y Felipe Camiroaga. Lejos de las novelas turcas, lo que se llevaba era “La Revancha” con Rosalinda Serfaty y Jean Carlo Simancas. Katherine Salosny no tuvo buena suerte en sus primeros años para la señal pública animando “Ene TV” precisamente compitiendo con su querido “Extra Jóvenes”, sin embargo, el reinado de Marcelo y “Cachureos” era seriamente amenazado por un misil glúfico proveniente desde Perú, llamado “Nubeluz”, que como decía aquella promocional gráfica, “nublaron a Xuxa en todo el continente”. Y por cierto, “Trampas y Caretas” que hizo que el área dramática, liderada por el gran Vicente Sabatini, se pegara un subidón de adrenalina.

Y el Canal 13 vivia su primer año en que su exitoso modelo ochentero comenzaba a notar signos de desgaste: “Martes 13” volvía a lo grande con Pilar Cox, Javier Miranda y los lentes en tercera dimensión. Como si todo esto fuera poco, Andrea Tessa abandonaba “Más Música” cediendo su lugar a una desconocida periodista llamada Claudia Bustos, para conducir un novedoso ciclo juvenil llamado “Luz Verde”, del que ni en el mismo UCTV se deben acordar. Don Francisco ya estaba chato de estar entre USA y Santiago con su “Sábado Gigante Internacional”, pero no del Profesor Rossa, ni de Video Loco, ni mucho menos de Los Simpsons en su segundo año al aire.

2002: Signos de degradación al ritmo de la Tchuchuca

El 24 de abril de 2002, el Censo de la etapa de Ricardo Lagos fue hiper publicitado, incluyendo ser patrocinador del Festival de Viña de ese año, del que buenos recuerdos no se tiene. Por esos días Colo Colo estaba en la quiebra, tanto que incluso organizaron una especie de “Teletón” a través de RedTV, que a la meta lamentablemente no llegó. Esos eran los años del boom del axé y de “Mekano” que con sus cuerpos calatos a pleno horario familiar consiguieron atraer a los jóvenes, asi como “Morandé con Compañía” movía masas los trasnoches, antes de su boom definitivo.

Canal 13 vivia la peor crisis de la historia, con los ejecutivos peleándose con la directiva de la PUC, y en medio de rumores de cierre e incluso de un socio extranjero como Univisión o Telefónica. Con suerte se sostenia con Julio de los Videlas en “Con ustedes”, “Pantalla Abierta” y la levantada de Margot Kahl a TVN para conducir junto a Coco Legrand “Por fin es lunes”, que en su primera temporada mal no le fue.

Lamentablemente del Mundial de ese año, más vale no acordarse. Ni mucho menos del libertinaje de aquel año, con el SQP inventando la “farándula pura, ruda y dura” al estilo Jorge Rial, las cintas del Cine Premium que ese preciso 2002 fueron pasados al trasnoche, y un TVN que en ese entonces, al igual que ahora, era programado por Eugenio García. Claro que ese año olfato si tenía, sino, pregúntele a los que todavía recuerdan con nostalgia al Circo de las Montini, sin duda la segunda mejor teleserie de los dosmiles después de Machos y Romané.

2012: La gran estafa

El año del anunciado y rimbombante “mejor Censo de la historia”, que será recordado por la manipulación de datos del director del INE que hicieron que llegaramos acá con un Censo abreviado. La farándula vivia su climax en donde personajetes y subcelebridades se imponían con sus escándalos, tongos, polémicas y chanchullos armados por productores y por gente de los mismos canales para tapar las cagadas de Piñera en medio del Movimiento Estudiantil, no es de extrañarse que “Mundos Opuestos”, el comentado reality del 13, proveía de noticias a esos programas. Lo bueno es que en aquel año habían 6 espacios sobre los quehaceres de vagonetas sin futuro, y hoy… solamente dos, que tienen que sobrevivir haciendo cualquier cosa con una morondanga de audiencia.

TVN no encontraba un éxito destacable pero hacía empeño, lo malo es que se atrevieron con “Factor X” y sin duda, la mala producción, sumado a los vil rellenos ante la falta de recursos para conseguir artistas de nivel pesaron tanto que hizo que mermara la sintonía. Y acá quiero ser bien claro en esto porque el discurso que teníamos en esa época era el mismo de ahora: Si por último, las ganancias de los canales se hubiesen invertido en traer a cantantes de renombre, nada de esta crisis hubiese pasado y la TV chilena aún gozaría de prestigio, relevancia y excelencia. Pero no, las ganancias por farándula se usaban para potenciar más la farándula… y después los mismos se preguntan por qué se les fue la audiencia. Paradoja o no, ese año llegó Netflix a Chile a revolucionar para siempre el panorama tevito.

Los noticieros duraban una insufrible hora y media y las quejas eran miles. ¿Se oyeron? No, porque en la TV chilena siempre ganan los mismos. Pero bueno, ojalá que en esta época las cosas comiencen a cambiar.

  • Rubén Ignacio Araneda Manríque

    Y a fines de ese 2012, Canal 13 sacaba del aire Sábados Gigantes y lo reemplazó por películas.