Declaración contra la violencia y el racismo en la televisión chilena

Marzo 25, 2017 |
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Me sigue dando rabia la Caamanota de hoy. ¿Sabe? No puedo creer que hayan personas que estén dispuestas incluso a minimizar la violencia y el racismo cuando es del canal que uno es fanático. Me cuesta pensar que hay gente que incluso es capaz de justificar lo injustificable, buscando explicaciones y defensas donde derechamente no los hay… o donde no debería.

El tema no es ni siquiera la existencia de los reality shows al aire en la TV chilena, ni mucho menos si detrás de las críticas justificadas hacia la producción de “Doble Tentación” por permitir hechos como estos, existe el fanatismo por un canal en crisis u otro que cree que su identidad se forja a base de turcas clase B o C (cosa que incluso ganó críticas desde el mismo canal), quienes están confabulando y pagando a medios masivos para desprestigiar al canal lider en sintonía.

El tema acá es otro, y es que nada justifica la violencia o el racismo. Ni mucho menos en un medio tan alienante como la televisión. Ya lo dijo Patricio Bañados, y vaya que me gusta sacar a colación esta hermosa frase que dice mucho de la clase de televidentes que están creando: “Si haces un programa vulgar, le estás enseñando a la gente a ser vulgar”.

Nosotros mismos criticamos a las farandulitas por ser todo lo que no queremos ser, por ser lo que nosotros no buscamos en el Chile de hoy, en el país que queremos, en el de la educación gratuita, el de las pensiones dignas, el de los derechos sociales garantizados y en el de la igualdad de oportunidades para todos y todas. Mega, al asegurar la permanencia de Oriana y al mantener en el claustro contra su voluntad a Dominique Lattimore, que incluso tiene que tomar pastillas dentro del encierro, le está diciendo al país que, como son primeros en todo, tienen la autoridad y el privilegio de hacer que una persona vulnerable sea violentada física y sicológicamente, total, “el que puede puede”, “que el resto viva de las migajas”, “igual le pagamos una millonada a ellos”.

Y creánme que yo desaprobé “Doble Tentación” desde el día uno de su emisión, porque incluso adelantaron que venía con el doble de violencia que el reality anterior, que los televidentes más inteligentes de esa cosa (increible, pero los hay) piensan que en eso se les pasó la mano. Y no digo que el resto de las televisoras ofrece cosas mejores, porque entre novelas que solo ve un porcentaje reducido de los fans de las turcas, y otros productos que no convencen como “La Tierra Prometida”, uno siempre termina eligiendo el cable, Netflix, escuchar tu música favorita o ver presentaciones de tus artistas favoritos en cualquier país del mundo, hasta el más tercermundista, pero menos este.

No se trata de puritanismo, se trata de tener inteligencia y un poco de corazón a la hora de compadecerse cuando alguien lo está pasando mal. Y penosamente, Mega no tiene ni inteligencia ni corazón.

Cuando una televisión que cumple sus 60 años tiene en su pantalla un reality donde el personaje más reconocido es toda la antítesis de una persona decente, y que más encima el propio canal pase eso como “una persona directa, auténtica, sin pelos en la lengua y que dice las cosas por su nombre”, es una mala señal.

No, no, no, de ninguna manera. No podemos tirar por la borda luchas constantes de las mujeres o de las personas de color por ser respetadas y valoradas por ser personas, todo porque a uno le gusta el reality, es entretenido y porque es primera sintonía. No hay que parecer ser profesional para ser el número uno, sino que hay que serlo de a de veras.

Da lata, de verdad, ver comentarios en Fotech de gente que minimiza los actos de violencia y racismo, diciendo que todo es un intento de gente pagada por otros canales (no, no es joda, incluso me pasó a mi que alguien dijo que me pagaba CHV por solo hacer un review del Festival de Viña, siendo que igual no me gustaba toda su parrilla programática) para intentar enlodar y desprestigiar a Mega. Y luego el que está de patio es uno.

¿Ya ve por qué necesitamos una televisión mejor? Para que el racismo, la violencia física y verbal, el machismo, la misoginia y la homofobia (qué curioso, la Oriana es homofóbica y sus fans en su mayoría son gays, me recuerdan a los latinos que votaron por Trump y apenas asumió fueron deportados todos) no se hagan costumbre ni algo habitual que debemos aceptar en la TV chilena. No señor. Necesitamos una televisión donde todos tengamos las mismas oportunidades, donde nos miremos al espejo en nuestras virtudes y defectos, donde haya gente como nosotros, como usted o como yo, y donde nuestra inteligencia sea respetada asi como nuestro tiempo. Después por qué son la burla de toda una nación.

De otra forma, seguiremos teniendo más casos como el de Sigrid Antonella, o el de la escuela de Talcahuano donde hubo otro caso de matonaje escolar, y donde lejos de ayudar a la víctima, los gritos de “pégale” florecieron en vez de empatizar. Esta es la clase de televidentes que el señor Ignacio Corvalán está forjando, y es la misma persona que es capaz de abandonar a su pareja estando embarazada, para luego no importarle nada de ella, ni siquiera que haya perdido el bebé o que haya tenido un accidente.

  • Leonardo Vera López

    Desgraciadamente para este tema, no veo casi nada de MEGA. El jueves no me quedó alternativa, así que vi el partido porque Fox tenía problemas de derecho. Fue una tortura integral, relator pésimo y comentarista sin empatía para la audiencia. Más encima Chile perdió. El martes se corrige todo. Al tema en cuestión, a veces hay que ser muy claro en las opiniones. Para que si hay críticas sean un aporte al debate.