Se les acabó la fiesta: Analizan demanda bajo la Ley Zamudio por racismo a “Doble Tentación”

Marzo 16, 2017 |
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Llega a ser tanta la violencia fisica y verbal, empleando incluso palabras discriminatorias, que alguien les tiene que decir que por lo menos hay que bajar un cambio. Y es tal que hasta los mismos televidentes de esa cosa coinciden en que a la producción se le pasó la mano y han creado a un monstruo sin control.

Antes que nada, debemos aclarar que nosotros, como medio progresista y que comulga con muchas luchas de derechos e igualdad, tenemos que ponernos en el lugar de la afectada, para que asi la industria televisiva tome cartas en el asunto y no quede en el anecdotario. Además, antes que el rating, debe primar la inteligencia y el sentido común, cosa que acá tanto Patricio Hernández como Ignacio Corvalán, y más aún la directora de contenidos de Mega, Patricia Bazán, han hecho vista gorda.

Y acá hay varias actitudes del canal que a nuestro gusto son cuestionables:

La primera, no aceptar la renuncia de dos participantes de “Doble tentación” por ser consideradas como “elementos positivos dentro del programa”. Vale decir, se lavaron las manos, aquí no está pasando nada y que Oriana siga haciendo el show de siempre para la gilada que le perdona todo.

Y la segunda, el negar tajantemente todo lo sucedido: “en la situación mencionada no hubo agresión física, lo desmentimos de manera tajante. Lamentablemente en esta actividad, que planteaba la división existente por la convivencia por la convivencia entre los participantes del reality, la conversación tomó un curso que no nos interesa en el programa, por lo que se tomó la decisión, a través del conductor, de finalizar la actividad. Si hubiera una agresión física comprobable, se tomaría la decisión de multar o expulsar a el o los protagonistas, tal como se ha hecho en realities anteriores” dice Mega en un comunicado.

Sin embargo, Mega olvida que hay una ley plenamente vigente que precisamente condena la discriminación. Y esperamos que sea durísima cuando se usa la televisión para proyectar discriminación.

Lo cierto es que la mamá de Dominique Lattimore, una de las participantes involucradas, clamó ayuda en su cuenta de Instagram. Según contó un amigo, “Lo que ella ha pasado da para invocar la Ley Zamudio. Hoy (miércoles) estuve en conversaciones con un abogado para ver los pasos a seguir porque creo que lo amerita”.

Agregó además: “por ser negra la tratan de esclava y eso nunca lo han mostrado. El tema de la violencia sicológica es constante. Ella ahora está con pastillas porque ya es insostenible y tiene claro que no va a llegar a la final”.

No es por ponernos moralistas, ustedes saben que no es lo nuestro ponernos la sotana de curas, pero en realidad da rabia y pena como en una televisión mediocre como la nuestra, Mega pase por alto todos estos temas, toda legislación y lucha por la búsqueda de respeto de años en muchos países del mundo, la cual se mantiene en nuestros días hasta que se haga costumbre, con tal de seguir promediando bien en el rating.

Y lo peor es que esto solo pasa acá. Si en Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Holanda y otros países más avanzados, Oriana tiene la misma conducta racista, la echan del programa, la expulsan del país, y en el peor de los casos al programa lo sacan del aire y el canal involucrado tendrá que pagar una multa ejemplar, y si no tienen suerte, salen del aire por dos días o incluso una semana.

Desde ya, en LTSC condenamos no solo el racismo de Oriana, sino el hecho de que Mega no tome cartas en el asunto a tiempo, lo que nos recuerda lamentablemente a esos colegios que pasan por alto episodios de bullying y ocultan todo, hasta que el involucrado se suicida. Ojalá eso no pase con Lattimore.