“La Colombiana”: ¡Al fin realismo mágico en Chile!

Marzo 12, 2017 |
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El “realismo mágico” es un término acuñado por las novelas brasileras y que fue bien utilizado en óperas primas como “Por amor”, “El Clon”, “Señora del Destino”, “Avenida Brasil” y “Totalmente Diva”, y que trata de hablar de cosas que suceden más allá de las ficciones pero desde otra perspectiva.

Es en este contexto en el que TVN ofrece en estos tiempos otra visión de la inmigración en nuestro país. Asi nació “La Colombiana”, que sube y sube su audiencia tal como sube la popularidad de Alejandro Guillier.

Primero, hablemos del ambiente audiovisual. Todo es tan colorido, tan mágico, tan alegre como entretenido y agradable de ver. Me gusta que el canal público aproveche todas las ventajas del HD para una gran novela como esta. Todo con detalles muy bien cuidados y con elementos perfectamente utilizados.

Segundo, hablemos de los personajes: Elizabeth Minotta, que en su país estuvo en repartos de ficciones de RCN como por ejemplo la adaptación de “Las Vega’s”, no pudo ser una mejor carta para protagonizar esta hermosa teleserie. Tiene ángel, carisma, es agradable, simpática (como la vimos en una entrevista para “La Juguera” donde habló de su pasión por el rock y el reggaetón como gusto culposo) y además interpreta un papel con el que la gente se puede identificar e incluso compartir sus mismas vivencias.

Luego tenemos los excelentes papeles de Felipe Braun, el de la malvada de María José Illanes que lo mejor que le pudo pasar es aceptar este papel, el de Alejandra Fosalba que demuestra que es encantadora, y también el del “James” que sin duda va a ser un ingrediente que va a poner la cuota de humor en esta ficción.

¡Sigamos! La locación: El Barrio Yungay es uno de los lugares mágicos del Santiago clásico, ese donde los sueños y la alegría de los inmigrantes están siempre para conquistar a los más entusiastas. Es uno de los elementos que mejor pudo ser escogido para una narrativa que habla de las dificultades de ser inmigrante en nuestro país, más aún en tiempos en que el populismo patriotero salamero instaurado por el cada vez más patético Donald Trump parece ganar terreno con todo su neofascismo que más que con memes, tenemos que combatir con acciones concretas, partiendo desde el voto.

Para mi, los inmigrantes son bienvenidos porque Chile no sería nada sin ellos. Los alemanes que todavía están asentados en el sur de nuestro país, los mismos colombianos en Antofagasta, los peruanos del centro de Santiago y otros tantos que han elegido nuestro país para crecer. Y que esta novela venga a arderle el ojete al facho promedio, que repite como loro y desde la ignorancia esa chayotería de “Chile para los chilenos”, es una buena señal del canal público.

Una escena que particularmente llamó la atención y que fue muy bien realizada fue la del acoso callejero, en la que un chileno le dice un piropo muy ordinario a Ángela y ella reacciona mal. Algo que es muy habitual ver en muchos lugares de todo el país y que TVN instaló de forma perfecta. Sin duda fue el tema de conversación de la semana.

¿Pero sabe lo que más me gusta de esta telenovela? Es que desde el mismo “realismo mágico” habla de temas reales usando una ficción. Y como decía aquella promo de “Contacto” de 1993: “No hay nada más conmovedor que la vida real”. No ofrece ni te vende la ilusión de una vida perfecta en el barrio más acomodado de Santiago con una familia a la que le diste todo y donde tus hijos son tan vagos que solo piensan en sacarse selfies y ver el reality, además de hacer fiestocas en una “casita de barrio alto hecha de resipol” como cantaba Víctor Jara, con las minitas, los papurris, el rayón de pintura, y otras idioteces dignas de comercial de Cerveza Escudo. Acá hay realidad pura y dura, como lo eran las teleseries noventeras del canal de todos los chilenos y como han intentado recuperar esto quizá no desde “Matriarcas”, pero si desde “El Camionero”.

No, pero espérese, que todavía hay más… Si hay algo en el que le han achuntado medio a medio es en el Soundtrack. Desde hace más o menos tres teleseries que TVN ha elegido cuidadosamente las canciones para musicalizar cada escena y asi hacerlas más amenas. Partiendo por clásicos de Carlos Vives como “La tierra del olvido” y “Ella es mi fiesta”, pasando por Chico Trujillo e incluso los mexicanos Reik. Y eso que en el transcurso de las novelas tienen que aparecer más canciones, que al menos en ese aspecto, no desentonan.

Las críticas son casi unánimes y asi lo ha hecho notar incluso la prensa cafetera. Coincidimos en que “La Colombiana” es cercana, tiene personajes muy reconocibles y con el que la gente le puede caer bien, además el ángel de Minotta es un punto que también juega a favor, porque interpreta perfecto el drama de una inmigrante que busca una oportunidad en nuestro país, con todos los episodios de racismo que suelen recibir incluso en redes sociales, donde un grupo de pelagatos le hace un ridículo boicot por “lavarle la imagen a los ilegales”, pero que tienen menos peso que una canción de Daniella Chavez en las listas de éxito de nuestro país.

Si esta novela ayuda a cambiarle la mentalidad al chileno promedio y hacerle ver que Chile debe ser un país multicultural y plurinacional, bienvenido sea. Y en caso contrario, que esos vejetes se vayan a ver el reality o la novela de la competencia, que hablará de esos dramas ABC1 que tanto le gustan a la gilada que le perdona todo a Piñera.

Calificación
7
Un manjar