La farándula y su visión (rancia) sobre la mujer

Febrero 5, 2017 |
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Otra enésima columna en la que le recordamos a usted, querido lector, lo perjudicial que ha sido la farándula en la televisión chilena, convirtiendo una industria fértil y de empleo seguro en un mar de incertidumbre, porque precisamente los que saben están afuera y los llamados “farandulitos” siguen dentro, buscando revivir a alguien que ya dijimos en otra editorial que está en muerte cerebral.

Y en esta ocasión esperamos ser lo suficientemente didácticos como para demostrarles a todos ustedes, incluso a los mismos “farandulovers”, por qué el género que tanto adoran ha colaborado en una sociedad machista que, lamentablemente, se mantiene hasta hoy.

Durante el tiempo en que la farándula ha estado en su mayor apogeo (2006-2013), se han presentado diferentes modelos que, aparte de hacer los llamados “tongos” fabricados por los propios canales junto con productores perversos para tapar la realidad de nuestro país, aparecían muchas veces desnudas, encueradas o aparecían en locos móviles con casi nada de ropa. En consecuencia, estaban diciendo que lo único bueno que hacía la mujer era precisamente sacarse sus prendas y aparecer “piluchas” donde sea, mostrándolas como un objeto sexual o de deseo. Por eso tenemos a Daniella Chavez haciendo el loco o en los tiempos de gloria de “SQP”, eran los primeros en promocionar el llamado “Miss Reef”.

¿Cuántas veces lo vamos a tener que repetir?

Cuando algunas farandulitas hacen el personaje de tontas, o cuando derechamente son tontas, en realidad da lo mismo en este ejemplo, están diciendo que la mujer no es inteligente, que prácticamente no puede juntar dos dedos de su mano y que solo sirven para cocinar o lavar la ropa. Por eso teníamos a Luli siendo la ama y señora de los canales de televisión, usurpando dinero de los canales y creando una fortuna que debería estar en artistas mucho más talentosos y que si pueden demostrar que la mujer chilena es empoderada y con ganas de salir adelante.

Cuando una farandulita insulta a otra farandulita, o un farandulito hombre insulta a una mujer, están presentando a la mujer como un objeto vulnerable, al que se le puede insultar sin ton ni son. En consecuencia, están avalando y promocionando la violencia de género descaradamente, y ante los ojos de un CNTV atado de manos, más aún en el gobierno de Piñera, que ante los contenidos basura que crearon durante aquella administración prefirieron condenar a “Los Padrinos Mágicos” y a programas inofensivos. Por eso la misma prensa tan buitre como la derecha misma te vende a una promotora del bullying como Oriana Marzoli como una persona “directa, frontal, auténtica y que es capaz de decir la verdad en la cara de las personas”. Y lo peor es que hay idiotas que se lo creen.

Aqui un ejemplo de cómo la farándula muestra a la mujer como una persona que solo sirve para empelotarse o como objeto de deseo sexual

Cuando ellos muestran a farandulitas deshinibidas y llenas de líbido, estan vendiendo a la mujer como personas que lo único que quieren es tener sexo, casi como amantes de la prostitución. ¿Qué más rancio que esto? Por eso tuvimos a Valentina Roth tomándose todos los canales presentándola como modelo válido de vivir, y lo que es pero, con la misma patria twittera tratándola de lo peor con groserías de grueso calibre.

Aqui, allá y en todas partes. En Argentina si eres farandulita y apareces en topless en una playa te convierten en tapa de “Gente” o “Paparazzi”, y si no, te vas a la carcel o te pegan un multazo.

Cuando la televisión chilena se sostiene de un género televisivo que no ha sido más que un panfleto de la derecha de vender estereotipos y preservarlos, ser tan malévolo con los que si logran destacarse, que ha actuado como una mafia contra los canales que si han intentado generar cambios concretos para cambiar nuestra TV (acuérdense de cómo trataron a Canal 13 entre el 2009 y el 2011 y de su rol como carboneros durante la crisis de TVN), y que con todo lo que he expresado anteriormente, ha ofrecido una visión rancia y apestosa acerca de las mujeres, promoviendo el insulto a ellas solo por ser mujeres, y mostrándolas ya sea como tontas, vulnerables o buenas para el sexo, se convierte en una industria rancia, sin inteligencia ni sentido común, que hace que los jóvenes busquen entretenerse con otras cosas con mucho más sentido.

Está claro que hay valores que no se aprenden con la televisión, pero si se pueden perder los mismos con algo tan rancio como la farándula. Todo lo rancio que podemos llegar a ser nosotros los chilenos, se lo debemos a ellos. Quizá muchas mujeres que ven esos programas no se dan cuenta o si se dan, pero en pos de “la entretención”, se hacen derechamente las tontas.

En fin, con todo lo expresado anteriormente, y porque tenemos que ser lo suficientemente majaderos, hemos demostrado por qué es hora de un gran cambio en la televisión chilena. De otra forma, la industria seguirá haciendo el ridículo internacionalmente, y seguirá siendo la burla de varias autoridades como las de Canadá o Alemania.