La editorial de los lunes: ¿Por qué el regreso de “Perla” es un retroceso absoluto?

Diciembre 26, 2016 |
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En serio. ¿Hay algún estudio de mercado o testeo de audiencias que asegure que la gente extraña o se acuerda de esta gitana que en 2011 y 2012 nos llenó las gónadas con su serie “de la vida real” durante la era farandulita de nuestra televisión?

¿Alguien se acuerda de ella? ¿La extrañan? ¿Alguien con sano juicio y sin deficiencias mentales clamó por su regreso a las pantallas de Canal 13?

En tiempos de crisis se tiene que ir para adelante, no para atrás. Sin embargo, Rodrigo Leiva piensa que el público de hoy es la misma que conformaba la “audiencia tonta” que se entretenía con cualquier cosa que le ofrecía la pequeña pantalla en aquel entonces. Eso explica el terrible apogeo de la farándula, que impidió un correcto desarrollo de nuestra industria televisiva y que además hizo que no tuviesemos ningún artista de renombre y con talento en el último periodo, siendo reemplazado por gentuza de dudosa reputación y sin calidad ni humana ni artística.

El regreso de “Perla” representa un retroceso absoluto en cuanto a lo que uno espera que ofrezca la televisión chilena para salir de la situación en la que está, sin embargo, pese a lo que claman los telespectadores, ellos están prácticamente ignorando no solo a la audiencia que optó por mejores alternativas, sino que a los avisadores, al ofrecer un producto que hoy no tiene el mismo sustento comercial de hace 5 años, cuando vendía cualquier cosa.

Más encima insisten en vender a “Perla” como “una serie de la vida real”. Al leer esa impronta uno puede imaginarse a la gitana y a sus amigos flaites tomando el transantiago, trabajando y levantandose a las 6 de la mañana para llevar el sustento al hogar, como cualquier chileno de a pie. Pero no, todo es maquetado, galleteado, ofreciendo una visión tremendamente sesgada y aspiracional de “la vida real”. Piñerismo televisivo puro, tal como lo era nuestra tele hace 5 años, una televisión triste y cahuinera.

Repito: ¿Qué estudios de mercado dicen que “Perla” debe volver a nuestras pantallas, cuando lo que debería volver es otra cosa? ¿Es que acaso el buen rating y desempeño comercial tanto de RecTV como de “La pequeña casa en la pradera” no les dice absolutamente nada? ¿No saben leer entre líneas o alguien se los tiene que explicar con peras, manzanas, ornitorrincos y hasta con papelillos?

Si la “audiencia inteligente” escogió ver Netflix o el cable en vez de a la gitana y a los chicos reality es por algo. Y es porque esa gente sabe lo que busca de entretenimiento. La televisión chilena podrá tener excelentes eventos, buenos reportajes, buenísimas series y hermosas propuestas de cultura, pero en entretención todavía se caen, y bien feo.

En serio. ¿Por qué acá se hace entretención para una clase de público y otra absolutamente distinta para otro tipo? Es lo mismo que el mercado de las teleseries, que solo triunfan los productos que son basados en “cuicos vs flaites”, “pobres vs ricos” y donde el final siempre es alguien que se casa o que muere. Una de dos. En entretención es lo mismo, no se sale de “el último escándalo de farandulandia que antes triunfaba pero que ahora no porque la gente ya no come vidrio y opta por pagar como 5 lucas para ver cosas mejores pero que no son hechas en casa” o de “el mismo reality de todos los años sobre los ex, el bullying y el hostigamiento donde la temática es amor pero igual hay pruebas físicas”.

Vuelve la gitana. ¿De seguro el 2018 vuelven los cordobeses? ¿Y cuándo vuelven los artistas decentes para hacernos felices con una canción bien presentada? ¿Cuándo será el día en que la alegría vuelva a tomarse la noche televisiva en nuestro país? ¿Cuándo veremos a una persona que a través de sus canciones y acciones transmite valores y mensajes positivos? ¿O es que la nostalgia por los contenidos de “la televisión de nuestras vidas” no les está enseñando absolutamente nada? ¿O usted qué opina?