Después de llevar a Carlinhos no hay cómo defender a TVN

Diciembre 26, 2016 |
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Ustedes saben lo que pasó ayer: Un terremoto afectó a las regiones de Los Rios y Los Lagos, no hubo daños materiales ni mucho menos pérdidas humanas que lamentar, sin embargo, el show patético e insufrible de la TV chilena nuevamente no se hizo esperar. Primero, buscando el morbo y la tragedia donde no lo hay, y segundo, con la nueva moda de la porongada para idiotizar a la población y en la que, lamentablemente, parte de mi familia está embobada con esto: “Carlinhos”, el vidente.

Pero lo peor viene acá: Uno lo puede esperar de Chilevisión y hasta de La Red y Mega, pero nunca de TVN. El canal público, que el año pasado había educado excelentemente en la mejor etapa de “Buenos días a todos” con Marcelo Lagos desmintiendo cada uno de los argumentos de Aroldo Maciel, esta mañana se contactó con el hombre del que nuestra mediocre pequeña pantalla se aprovecha porque predijo el accidente de Chapecoense.

La verdad, ya no hay cómo defender a TVN.

El rol de un canal público siempre es informar, mantener la calma, acompañar a sus televidentes, pero hoy han fallado de todas las maneras posibles. Está bien, no se le puede pedir seriedad a un matinal hoy por hoy pero, hey, es el canal estatal. El mismo matinal que lleva a rostros “correctos y llenos de valores” como Kenita Larrain (!) a sus platós.

Lo peor es que miembros del directorio le envían una carta a la Presidenta solicitando más dinero a sus arcas y una agenda corta… ¿Para esto? Si es por eso prefiero que sigan en crisis.

Duele decir esto pero con Carmen Gloria López esto no pasaba. Si, habían números rojos, pero era un canal decente, es más, si no hubiese puesto a programar a un hombre ignorante televisivamente hablando, habría sido nuestra Pilar Miró, habríamos tenido un TVN de la misma gran calidad informativa y de entretención que el TVE de Zapatero o el ZDF de entre 2001 y 2013. Y además, si hubiese triunfado, hablaríamos del renacer del canal público, los medios extranjeros hablarían de lo inteligente que es el televidente de mi país, y los dos realities de Ignacio Corvalán en Mega habrían pasado sin pena ni gloria. “Puro Chile” habría tenido buen rating, lo mismo con “Carrusel” y “Noticreo”, tendríamos un noticiero respetable y sin rellenos innecesarios.

Pero lamentablemente no se puede volver al pasado y evitar que todo esto hubiese pasado. Y créanme, no es conveniente vivir de lo que pudo ser y no fue.