Esto no es normal

Diciembre 8, 2016 |
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Esta semana hemos visto un inédito blindaje mediático de los medios, principalmente los canales de televisión y la prensa escrita, hacia el ex Presidente, Sebastian Piñera. Esto a raiz de los últimos escándalos que lo involucran a él y a su hijo con los negocios de Bancard en la pesquera peruana Exalmar, con negocios que él hizo en medio del Fallo de La Haya.

Y lo peor es que el blindaje se hizo de la forma más patética posible. Primero, con la edición de “Muy buenos días” a la rutina de Kramer en la pasada Teletón donde obviaron la alusión al suceso, lo cual demuestra la absoluta falta de independencia del canal de todos los chilenos. Y segundo, con la gira del ex mandatario a programas de televisión y noticieros.

Lo peor es que Piñera sabe que se está aprovechando de que el votante de izquierda no quiso ir a votar en las pasadas Municipales y le entregó en bandeja el triunfo a Chile Vamos, aún con todos los escándalos de corrupción que lo rodean, y que por supuesto, no fueron tratados en la pequeña pantalla con la profundidad que uno hubiese deseado.

La gente de derecha, e incluso yo en una etapa, hemos hablado mucho de que en Venezuela no existe libertad de expresión, sin embargo, la cosa acá en Chile se puso peor que en tierras llaneras y no existe la vocación real de informar con objetividad, pluralismo e independencia. Todo se hace a las órdenes de superiores, de los poderes fácticos, que les conviene mantener a mi país como ignorante sin suficiente educación, y nosotros los que pedimos algo mejor nos lamentamos porque siempre ganan los mismos en el rating.

La televisión chilena con Piñera se ha vuelto hipócrita, machista, misógina, cosificadora, sexista, elitista, doble moral y sumamente estereotipeadora de ricos, pobres y personas LGBTI. ¿No le parece raro que en medio del conflicto estudiantil y de los cagazos del “gobierno de excelencia” como el fallido Censo o el fraude que fue la licitación del Litio, existan operadores políticos que mandaron a la tele a distraerte con escándalos faranduleros? ¿No le parece llamativo que la farándula haya ganado popularidad máxima precisamente entre el 2010 y el 2014, secuestrando en absoluto los programas de verdadera calidad?

¿No le parece rarísimo que Piñera, asi como los poderes fácticos, adiestren la televisión a su antojo?

No amigos, esto no es normal. Con Piñera, Chile se convirtió en un país bananero que siempre pasa vergüenza en los índices de la OCDE, y esto se ve en la enorme desigualdad social que existe en nuestro territorio, y que más encima los programas basura se encargan de perpetuar porque les conviene.

No es normal que nuestro canal público se deje presionar por esos poderes poniendo en venta su independencia y pluralismo que está garantizado por misión. Esto solo se asemeja a la dictadura de Pinochet, cuando unos pocos se atrevían a informar sobre lo que realmente estaba pasando, con el pueblo muriendo de todas formas posibles solo por el hecho de pensar distinto, mientras los medios grandes como el mismo TVN mostraban montajes disfrazados de operativos contra el terrorismo, o cuando emitieron un interrogatorio a una militante del FPMR vulnerando los derechos humanos.

Y ahora vuelven a vulnerar un derecho humano: El derecho a estar informado.

Cuánta falta nos hacen los medios de izquierda como La Época, El Metropolitano o revistas como APSI, Hoy o Análisis, que precisamente murieron por falta de financiamiento de los mismos quienes apoyaron y también porque los asfixió el duopolio Copesa-El Mercurio. Acá no hay libertad de prensa real, solo vemos a medios vendidos y que muestran lo que les conviene. Y eso no es normal.