En el Día de Santa Cecilia, patrona de la música, una reflexión…

Noviembre 22, 2016 |
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Desde un tiempo a este, la principal bandera de lucha de este sitio ha sido y es la música en vivo en televisión abierta chilena. Y qué mejor que el Día Internacional de la Música, concebido en el onomástico de su patrona, Santa Cecilia, para vertir esta importante reflexión.

En los tiempos que vivimos, donde el conservadurismo, la intolerancia, la restricción y las ideas rancias sobre el mundo en que vivimos están volviendo a ganar terreno incluso en países donde se creía que se habian dado por superadas, se necesita un nuevo mensaje de armonía, de paz, de felicidad, pero por sobre todo, de amor.

En nuestro país hace rato que vivimos siempre amargados, las encuestas así lo dicen, no solo somos poco empáticos y poco amigables, sino que también vivimos la vida con amargura, estamos tristes por todo, y razones no faltan. Los últimos casos de corrupción que involucran a la Nueva Mayoría y a la Alianza, los resultados de las Municipales que favorecieron a la corrupción y a los de los políticos formalizados, vale decir, a los mismos de siempre; las altas tasas de abstención que favorecieron a los políticos más rancios del país como Felipe Alessandri y Evelyn Matthei; la farandulización de la televisión chilena que hoy les está pasando factura, nos está haciendo perder el foco.

Ni siquiera la gran cantidad de megaconciertos y festivales como Lollapalooza y Frontera sirven para compensar y devolvernos la alegría que hemos perdido, y no quiero decir para siempre, porque mi onda no está en el pesimismo ni mucho menos en darnos por derrotados cuando queda todo un mundo por luchar. Sobre todo para que nuestra televisión recupere el orgullo de producir y transmitir contenidos de calidad y que aporten a la formación y al sano entretenimiento de chilenas y chilenos.

¿Esto suena a una declaración de principios? Desde luego. Porque como dijo Nietzche, “Sin música, la vida sería un error”, sería tremendamente aburrida y sin gracia alguna. Y nuestra televisión lo que hoy menos tiene es música, por lo que es una fomedad absoluta, poco valorada y con pocos espacios cualitativos. Pero vieras lo fantástica que era hace 20 años, cuando los espectáculos y el sano esparcimiento familiar sobraban y eran fantásticos. ¿Por qué? Porque pese a todo, la televisión era joven. Y hoy no lo es.

Porque creannos que nos duele cuando los millennials son excluidos de las parrillas programáticas, o cuando hacen la vista gorda ante visitas importantes como Fifth Harmony o Maroon 5. Nos da rabia ver que la televisión chilena ofrece espacio a giles sin talento ni propósitos serios de vida, cuando los que deberían estar ahí son otros.

Hoy día leía una entrevista en el que un cineasta chileno-alemán que vino al Festival In-edit había dicho que encontraba increíble que Chile ignora a los grandes músicos que tiene. Y lo peor, los mismos son encasillados como “fomes”, “sin gracia”, “hipsters”, “lesbianos” y otros epítetos más. ¿Por qué? Porque están malacostumbrados a la monotonía, al chaquetismo impuesto por la farándula, y ni siquiera están abiertos a otras cosas.

Ya, pero… ¿Por qué según tú necesitamos más música en la TV abierta?

Porque ya lo dijo Patricio Bañados (y es enésima vez en el año que cito la misma frase, lo asumo): “Si pones un programa vulgar le estás enseñando a la gente a ser vulgar”. Y si pones música, a algún artista del momento, le estás enseñando cosas valiosas a la gente.

Pero no solo es por lo que he dicho en enemil ocasiones, sino que por algo más concreto: Para el venidero Festival de Viña del Mar confirmaron a Mon Laferte y Lali Espósito, dos artistas muy pero muy populares entre el público juvenil. Resulta que en las redes sociales casi nadie las conocía, nadie sabía quienes eran (pese a que la argentina está prácticamente repletando el Teatro Caupolicán en el concierto que dará en diciembre y pese a que la ex “Rojo” está rompiéndola en México, en serio). ¿Y por qué? ¡Por lo que he venido diciéndoles desde un tiempo y me tildaron de “loco” y de “coloriento”! ¡Porque nunca traen artistas del momento a la TV chilena! ¡Nunca lo han hecho!

¿Por qué? Porque se dice que “es muy caro”, o porque “la gente no lo va a ver”. Si perdieron la costumbre noventera de hacer productos de real calidad donde primaba la música y el sentido del espectáculo, obvio que se van a quedar con la concepción de que la gente que ve televisión es tonta. ¿Por qué creen que el cable y Netflix les está ganando en el mano a mano? ¡Porque durante este tiempo han estado ninguneándolos, desoyendo deliberadamente sus petitorios de una televisión más variada y diversa! Y eso no es justo, ni para mi, ni para usted.

Y si, podemos estar a la altura de Brasil o algunos países de Europa donde la variedad de contenidos ya se hizo costumbre. Por eso mismo veo el “Estelar Pop” de TVU, porque es un programa que de verdad aporta, de verdad ofrece información sobre lo que interesa a la juventud, y que lo haga un canal local de Concepción tiene un valor agregado porque está demostrando que los canales regionales están haciendo la pega que la TV nacional dejó de hacer “pues porque la gente es tonta y vive pendiente de la Luli”. Isidora Otero (que por lo demás es muy hermosa) está demostrando lo contrario y los resultados están a la vista.

¿Le parece eso “de intelectual” o “de agringado”? Para nada. Todo programa que aporte es siempre bienvenido. Por eso hay que siempre remar para adelante, nunca para atrás.

Es hora ya que Santa Cecilia tome de la mano a la televisión chilena y le muestre el camino hacia el verdadero talento, la diversidad y la variedad de contenido. Es hora de que los medios dejen de mirarnos como unos imbéciles y farandulitos, ya pasó esa etapa triste de la televisión chilena, démosla por superada. Es hora de hacer una nueva parrilla, un nuevo proyecto para los próximos 60 años, donde la música debe ser la protagonista, la vedette principal, la estrella de todo el espectáculo.

En simples palabras, queremos reemplazar “la pantalla más sucia y más fea” por “las cantantes más limpias y más bellas”.