La editorial de los lunes: ¡Basta!

Noviembre 7, 2016 |
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Esta columna llega como una suerte de complemento a la columna de opinión realizada por mi colega y también escritor, Álvaro Bisama, el día de ayer en el Diario La Tercera, en la que pedía “no más”, lo que traducido a nuestro idioma (y no como lo interpretan algunos de que “a este señor no le gusta absolutamente nada”) suena a “no más de lo mismo”. En la misma, hacía hincapié en los nuevos problemas a los que llegó la televisión chilena, que apela a la nostalgia como excusa a la falta de creatividad.

Nosotros queremos agregar un par de cosillas al respecto, no como una forma de validez de algunas de sus palabras en las cuales no podemos estar de acuerdo, como por ejemplo, que “La pequeña casa en la pradera” busca “evangelizar” o que el “Jappening con Ja” era fome y hacía una caricatura de la realidad (eso también suena al típico discurso del termo de izquierda que decía que Pedreros y compañía eran “el circo de Pinochet”), pero en otros aspectos si. Y otros que a continuación queremos agregar al respecto:

Basta de la maratón incesante de telenovelas extranjeras que se da en Mega, TVN y Canal 13. ¿Es que acaso si bajan las revoluciones noveleras implosionan? Más franjeado, más programación en vivo y más “televisión alegre”, como lo que hace Ellen DeGeneres, además de concursos a la sobremesa, es la respuesta a todos sus problemas.

Basta de políticos en cargos televisivos. Buddy Valastro a tus pasteles. ¿Algún aporte han hecho los cuoteos de ese estilo en TVN y el mismo 13? Como dato, en la TV Pública de los Kirchner, el directorio estaba compuestos por personas 100% ligadas al mundo artístico o de los medios. Que ellos hayan sido afines a los K era otro tema, aunque lo peor es el actual periodo del Macrismo.

Basta de farándula. “El Cubo” pudo ser un éxito, pero en el 2011, cuando el género más machista, retrógrado, hipócrita y sexista de la industria era furor y con ella se ocultaban las demandas del pueblo como las del Movimiento Estudiantil. Ni en Argentina, país donde nació como la conocemos, pasa por buenos momentos y, de hecho, “Este es el show” cuenta con un rating bajo, además del “Bailando” de Tinelli, que pierde, y con razón, ante “Moisés y los 10 Mandamientos” en Telefe.

Basta de baladistas, cumbieros y rancheros en los matinales. Está bien, tienen su público, la gente del campo se identifica con ellos, pero cuando todo lo monopolizan se vuelve monotemático, además de que ni siquiera cantan en vivo. Al menos en los últimos capítulos del “Buenos días a todos” invitaron a la Blue Mary, artista exclusiva de Radio Carolina. Ya es hora de ver en los mismos a artistas como Maca Torres, Nicole Gomez, Francis Fellizeri, y darle espacio a los más jóvenes. Una pega que, al menos en parte de Europa, es todo un éxito. Por cierto, “Bienvenidos” al menos invita a Gepe y a Supernova, además de que “Mucho Gusto” tuvo a los Illapu.

Basta de ningunear a los nuevos fenómenos musicales en la misma televisión chilena. Y en esto tengo que ser bastante majadero, porque todavía la rabia por no ver ninguna nota acerca de las visitas en Chile de Fifth Harmony, Cher Lloyd, Paty Cantú y Lali Espósito, no me la quita nadie. Después por lo mismo la gente no sabe quienes son cuando las confirman en algún festival como el de Viña, como sucedió la semana pasada con la actriz y cantante argentina.

Basta de actores, locutores juveniles y cosplayers en paneles faranduleros. Si, a ustedes les hablo, señorxs Catalina Pulido, Osvaldo Solorza y Lorena Miki. Reitero, Buddy Valastro a tus pasteles. Está bien, tienen que vivir con algo, pero no por eso tienen que vender el alma al demonio que arrastró nuestra televisión al abismo, y más encima, opinando en temas que todavía no dominan al 100%.

Basta de cosificar a la comunidad LGBTI+, a la comunidad transexual y a las mujeres en la televisión chilena. Por eso mismo repudio a “The Switch”, porque es casi lo mismo que esos horrorosos videos de la Discoteque Fausto o del tristemente célebre “Amigas y Rivales”. Y por cierto, ¿No pueden mostrar a la mujer en otro desempeño que no sea leer los tweets o los comentarios? “Hora 20” cuando era conducido por dos excelentes periodistas rompió el molde y sentó las bases para un empoderamiento en serio, pero todos sabemos que Javier Urrutia prefirió la grasa en vez del músculo.

Basta de creer, y también de vendernos, que llevar a importantes figuras de la canción es caro, inviable, o poco llamativo para la televisión de hoy. ¿Quién nos vende ese cuento y se lo compra a precio de Lady Ganga? ¿El mismo que piensa que un programa de humor solo tiene que hablar de las partes nobles o de presentar a farandulitas haciendolas de vedette? ¿El mismo que invita a las mismas después a hablar de empoderamiento y a hacer monólogos narcisistas a programas que dicen ser “feministas”? Si Brasil tiene la televisión y los eventos masivos que tiene, es porque la plata que disponen los medios se invierte en lo que corresponde y lo que es justo. Además, si tu metes a una Demi Lovato o a una Zara Larsson en un estelar, no solo haces feliz a la audiencia, sino que además te brinda la posibilidad de trabajar junto con los diversos Fans Club en nuestro país.

Basta de mirar a huevo a las redes sociales. Está bien, Twitter no es todo el universo y muchas veces los mismos Trending Topics se forman con un puñado de personas. Pero no se hagan los necios: KantarIbope ocupa un porcentaje de gente absolutamente reducido y que no refleja a todo un país, cosa que incluso reconoció el mismisimo dueño de la marca. Una buena sinergia entre redes sociales y “audímetros”, como sucede en USA, México y gran parte de Europa, parece ser la respuesta a muchas interrogantes.

Basta de realities donde productores arman y desarman a su antojo. Con “Volverías con tu ex” la gente cayó redondita en un juego peligroso donde la persona más odiada fue la ganadora. Esto ya lo vi, en una temporada completa de “UnREAL” (Lifetime Television).

Basta, por el amor de Dios.