“Fútbol para todos” se termina en diciembre y vuelve el privilegio de pocos

Noviembre 2, 2016 |
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En agosto del año 2009, la dirigencia de la Asociación del Fútbol Argentino, a través de su vocero Enrique Cherquis Bialo, anunció que rompió después de un letargo, su contrato de comercialización de los derechos de televisación de los partidos del deporte rey con Televisión Satelital Codificada, empresa ligada a Torneos y Competencias, que a su vez pertenecía al Grupo Clarín.

Desde entonces, el Gobierno de Argentina a través de su presidenta, la doctora Cristina Fernández de Kirchner, se hizo cargo de lo que para ella, y asi como también para los argentinos, era un derecho público: Asistir los juegos de la Primera División libre y gratis, para todo el país, por la extensa red de la TV Pública Argentina. En cadena nacional desde el predio de la AFA, la mandataria junto al “padrino” del fútbol argentino, Julio Humberto Grondona, firmaban el histórico acuerdo que permitiría la televisación de los partidos sin costo alguno y a través de la televisión abierta, en un evento al que también asistió Diego Armando Maradona.

Pese a la campaña sistemática del Grupo Clarín contra este hito a través de TN y Canal 13, además de los dichos del presidente de TyC Marcelo Bombau, quien dijo en una entrevista al Canal 26 que “lo más democrático es que el que quiera ver pague” (refiriendose al sistema codificado imperante desde los 90s donde la empresa de Magnetto mercantilizaba la pasión máxima de allende Los Andes), FPT fue todo un éxito. Atrás habían quedado los tiempos en que “la prole” solo podía ver la tribuna alentando y algunos jugadores precalentando (como bien lo copió acá el CDF para su horrible modelo), ya que en ese instante se pudieron ver los encuentros con lujo de detalle.

“El mensaje era, vos que sos una rata y no podés pagar vas a ver a la gente alentando en una tribuna, el día en que tengas plata vas a ver el partido”.

La muestra del éxito de esta democrática iniciativa del Gobierno K lo demostraban los hechos: El rating de los partidos superaba siempre los 10 puntos, e incluso, los importantes Boca-River marcaban siempre arriba de 30 unidades.

Sin embargo, no a todos les gustaba esto: El entonces Jefe de Gobierno Porteño, Mauricio Macri, prometió sacar este programa porque lo consideraba “un gasto innecesario”. Y lamentablemente, cumplió: El gobierno de empresarios del ex dirigente de Boca Juniors (el mismo que en el 2000 vendió los derechos de la final de la Copa Intercontinental a una empresa de cable, lo que motivó a Victor Hugo Morales a transmitirlo a la mala en su programa “Desayuno” en Canal 7 Argentina, astucia que lo llevó incluso a enfrentar a la justicia) acabó con el programa que finalizará el 1 de enero. Entonces, volverá la vieja y mala costumbre del “Fútbol para pocos”, donde los más pobres solo podrán ver a la tribuna y los pocos que podrán pagarlo, podrán ver el partido. Para que se hagan una idea, acá el CDF Premium sale 7 mil pesos, y el “nuevo” formato, del cual ya se interesaron Clarin y Turner, costará entre $250 y $280 pesos por mes.

Una lastima que los argentinos hayan cambiado futuro por pasado, ya que las políticas neoliberales de Macri han sido constantemente subir los precios de los alimentos de primera necesidad y de los servicios como la luz y el agua a través del polémico “decretazo”, asi como también la alza de nuevos pobres y masivos despidos en la mayoría de las empresas del país.