Repudio a la defensa del reggaetón (y no, no somos “musiclasistas”)

Septiembre 20, 2016 |
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Ustedes saben que nuestra bandera de lucha en LTSC es la música, porque creemos que una televisión con artistas de real importancia, vengan de donde vengan y sean del estilo que sean, es una televisión libre, joven, cercana, alegre, honesta y de calidad. Por lo mismo en nuestro sitio estamos poniendo noticias de los artistas que me gustan porque, primero, hay pocas iniciativas que se dedican a informar sobre los últimos lanzamientos o conciertos que acontecerán en nuestro país, y segundo, porque en la televisión abierta de Chile, mi país, nunca hablan de aquello, ni siquiera en los bloques de espectáculos de los noticieros.

Por lo mismo, me siento en la obligación como defensor de la música de calidad, de hacer una defensa ferrea al sentido común: Acabo de leer en Noesnalaferia un artículo lamentable donde defienden a brazo partido al reggaetón. Convengamos en que cada cual tiene derecho a defender a su estilo musical, sin embargo, los argumentos que emplean para aquello son pobres, casi jugando al empate y contrastando con otros.

Al reggaetón se le puede criticar –y con justa razón- musicalmente: es artificial, hecho por productores, autotune y en su mayoría difundido a punta de playback. Pero eso no es muy distinto a la mayoría del pop. Y no veo el mismo escándalo contra Katy Perry o Britney Spears.

Perdón, es en mi posición de KatyCat el decir esto: Si realmente escucharan los discos de Katy Perry, sabrían que jamás ha utilizado autotune, porque prácticamente no la necesita. Y solo una vez hizo playback, y contra su voluntad, porque más encima hubo una descoordinación tremenda en aquellos premios franceses, lo que dio pie para que el sensacionalismo atacara como solo ellos saben hacerlo. Sin embargo, olvidandonos de aquel desafortunado episodio, siempre ha cantado en vivo. Y en la mayoría de los casos, ha demostrado que tiene una voz increible. Y lo digo porque fui al Prismatic World Tour en la Pista Atlética del Nacional y nos quedó demostrado que tiene una gran potencia vocal, y las miles de personas que también fueron te dirán exactamente lo mismo. De Britney, lo que usted quiera, pese a que “Glory” es un discazo, además de que sigue bailando como los dioses como lo demostró en Instagram.

Además del sexo, el reggaetón, como género de los pobres de América Latina, también tiene mucho de recoger la realidad de la marginalidad: violencia, pandillas, y una cultura de ostentación y consumo. Pero eso lo hace el hip-hop gringo desde fines de los ’80 y a nadie se le ocurre decir que el rap en sí es violento.

Muchos críticos de música no pueden decir lo mismo. O sea, más encima ven la violencia y la cultura del consumismo como una virtud. Es como el argumento de “Hipocresía del que ve farándula y se sabe todos los cahuines de Hollywood”. ¿Será porque entre Jennifer Aniston y Luli no hay punto alguno de comparación? Por lo menos los actores y cantantes ayudan a otros y hacen actos caritativos, los farandulitos de acá ni siquiera ayudan a los cieguitos a cruzar la calle.

Me sali del tema, volvamos a lo que importa: Por supuesto que hay críticos asi, pero nosotros no caemos en esa linea. De hecho nosotros respetamos al rock y a sus aportes a la cultura y a la sociedad, no asi a la mayoría de los talibanes de ese género musical que creen que lo único que vale es Iron Maiden y sus salieris. Estamos contra toda clase de contenido basura, asi venga de nuestro país o de ‘Murica, o de Puerto Rico. Además, se puede venir de barrios “marginales” como el Bronx y ser un aporte a la cultura pop, como lo demuestran Fergie y Jennifer Lopez.

Digan la verdad. En el fondo el reggaetón les molesta porque lo encuentran “chano” o “flaite”, porque personas frotándose y “haciendo el amor bailando” les parece ordinario o moralmente indebido. Porque si es moreno, pobre y hace música, lo más probable es que sea delincuente y machista, por lo cual no merece sitio en la música. O porque no pueden aguantar que esa rotería suene más en la radio que los Beatles, qué falta de cultura en este país, dios mío.

Y aqui nuevamente volvemos al “musiclasismo”. Si bien hay de todo en la viña del señor, nosotros jamás hemos cuestionado a algún intérprete reggaetonero por su apariencia ni por de donde viene. Lo mismo con Daniella Chavez: No se necesita caer en el machismo para decir que ella es un invento más del farandulismo para mantenerse vigente pese a que ya no puede más. Nosotros cuestionamos a los reggaetoneros porque se difunden a punta de playback, autotune, ni siquiera saben bailar y lo único que muestran son coreografas encueradas. Y para que un artista sea completo, tiene que o cantar o bailar, y si hace las dos cosas, mucho mejor. Y ahi nuevamente hablamos de una JLo o una Beyoncé.

Cuando los exponentes del género prometen devorarte, o hablan de la que te lame, chupa y besa, o te invitan a empezar en la playa y terminar en la cama, trayendo toalla (porque te vas a mojar) no están denigrando a un género, ¿o sí?.

Yo te lo respondo: Si. Y asumo que eso también lo ha hecho Kanye West, y por eso me cae como el ojete.

Como decía un comentarista del mismo artículo, no porque otros generos lo hacen, quiere decir que eso está bien. Lo mismo pasa con la tele: No porque TVN haya hecho microcapítulos en sus teleseries quiere decir que está padrisimo que Mega también lo haga. Y creanme que, aun siendo el 7.1 o el 9.1, la crítica siempre va a ser la misma. No te niego que algunas canciones de pop carezcan de contenido, de hecho, el “estilo Lady Gaga” de repetir y repetir una silaba, letra, estrofa o palabra no me agrada para nada. Pero si hay algo que me molesta es equiparar con que “ay pero si el pop tambien hace lo mismo y nadie dice nada”. Si Katy Perry hiciera playback o cantara mal, creannos que seríamos los primeros en criticarlo, sin olvidar por supuesto su buen nivel artístico y su humildad como persona. Ah, y ya que estamos…

Acabo de leer al twittero Jesus Garrido en su blog hablando de lo “musiclasistas” que son los poperos. No te niego que hay algunos que son imbancables, tampoco que hay otros que la votaron a Evelyn Matthei (aun cuando sus palabras contra la comunidad LGBTI provienen de la época de la inquisición). Pero esos son los menos, como también son los menos los rockeros que denigran a otros estilos y a sus artistas por cosas que no son netamente artísticas. Conozco a un gran amigo rockero que escucha a Laura Pausini y valora el aporte que Katheryn Elizabeth Hudson ha hecho en la sociedad y en la música, asi como también muchos poperos que también escuchan a Metallica o a Judas Priest. ¿Por qué? ¿Cómo se llama esto? ¡Exacto! D-I-V-E-R-S-I-D-A-D.

Está claro que “música no es pop”, pero también está claro que “música no es rock”, asi lo entienden los organizadores de Rock in Rio que saben mejor que nadie que en Brasil se escucha y se entiende la música sin etiquetas ni distinción social. Incluso festivales con un marcadisimo estilo musical han invitado a exponentes del metal o del EDM.

Por último, me molesta tremendamente que haya comparado el rumor de que Michael Jackson era pedófilo (cosa que no creo que sea verdad) con la actuación de la misma artista en Plaza Sesamo. No hay punto de comparación, es pura mezcla de peras con manzanas. Lo que menos quiero es que nuevamente hayan peleas entre dos blogueros que no van a aportar nada a este debate, lo que si quiero es que él entienda que son cosas muy distintas. Que los padres de familia gringos hayan alegado patéticamente por eso es otro asunto.

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