La editorial de los lunes: El pop mexicano de fines de los 90s

Septiembre 5, 2016 |
Responsive image

Un buen día, conversando con unos amigos, charlabamos acerca del pop mexicano de fines de los 90s, y comparamos esa música, que hasta el día de hoy sigue siendo subvalorada, con todo lo que suena actualmente en nuestro idioma.

Pero primero, un poco de historia: Entre 1995 y, digamos, 2003, gracias a canales de cable como Telehit o la señal latinoamericana del Canal de las Estrellas y en parte a un Mega controlado por Televisa, aunque no en su mayoría, además de programas como “Venga Conmigo” o los estelares de Gonzalo Bertrán en Canal 13, podíamos ver y escuchar a artistas como Caló, Kabah, Las Victimas del Doctor Cerebro, Mercurio, Fey, Jeans, Gloria Aura, Fobia, Moenia, Lynda Thomas, Sentidos Opuestos, Belinda, Maná y tantos otros, incluso que nunca han sonado en nuestro país.

Creo que he dicho en más de una ocasión lo que pienso de estos artistas, por mucho que sean inventos del mismo consorcio de la familia Azcarraga (porque seamos sinceros, jamás he visto a algún ganador de “La Academia” de TV Azteca triunfando en nuestro país, ¿O si?) o que sus canciones no tengan letras profundas, pues… si comparamos eso con lo que vino después, y con eso me refiero al reggaetón, la bachata, la cumbia cheta y la “música de banda” que suele ser aún más machista que el perreo, yo creo que los primeros salen ganando.

Porque por mucho que hayan sido letras “cursis”, eran inofensivas. Solamente hablaban de amor, de cariño, de respeto. En cambio si pones algo como Romeo Santos o Gerardo Ortiz, casi te insultan y agreden a viva voz. De hecho, este último fue procesado por hacer apología a la violencia contra la mujer en un videoclip, mientras que hace 20 años, lo único que se quemó fue una escalera en el video de “Azucar amargo”.

Y me quiero detener nuevamente en el último punto, los videos de esos artistas no necesitaban tener a minas en pelota, ni a gente meneando el bote, ni mucho menos una riña con pistolas o cosillas por el estilo. Lo que más destaco de esa época es que, además de que apostaban demasiado al “New Age” (como por ejemplo el grupo de Alessandra Rosaldo y Chacho Gaytán en su canción “¿Dónde están?”), tenian una buena fotografía y calidad de imagen (bueno, parece que esos videos también los hacia la empresa de Chapultepec 18, al mas puro estilo de los videos que acá hacian Canal 13, La Red y el Canal 2 Rock & Pop para artistas nacionales) además de que eran muy coloridos y presentaban coreografias simples, pero contagiosas.

Y si, tal vez eran canciones de mierda, quizá no hayan tenido trascendencia como Thalia, Paulina Rubio y otras, y usted está en todo su derecho de pensar lo que sea y como quiera, pero piense en esto… ¿Usted prefiere a un horrible gentelman con voz de pito proponiendo una “Propuesta indecente”, a un duo de picaos a shoros queriendo tener “sexo con ropa” y a un feo que quiere hacer “travesuras”, o a una dulce tipa vestida de ropa colorinche buscando una “Media naranja”, a un grupo de tipos hablando de una “Historia de una noche” y a cuatro chicas obsesionadas y “Enfermas de amor”? No se usted, pero yo prefiero lo segundo, vale.