La editorial de los lunes: Por una televisión de calidad

Agosto 14, 2016 |
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En estos casi 10 años que llevamos haciendo este “juego a hablar de tele” (según algunos), nos hemos ganado por derecho propio la posibilidad de compartir y expresar ideas con otras gentes que, al igual que yo y quienes escribimos en este humilde sitio, nos interesa la televisión y el futuro de una industria en crisis, ya que no se han sabido reinventar a tiempo y buscan por todos los medios resucitar al formato que mató de a poquito la idea con la que fue concebida, asi como también su credibilidad, su rol social y su creatividad.

Nuestros colegas de Tele Chilena (Twitter y Facebook, por si los quieren seguir) están planeando hacer una campaña que busca exactamente lo mismo que nosotros: Una televisión chilena de calidad. ¿Pero a qué nos referimos con “televisión de calidad”?

De partida, no es hacer la misma televisión de hace 20 o 30 años. Tampoco es ver aburridos documentales acerca de osos pandas. Sino que es algo más concreto y que engloba todo.

#PorUnaTVConMúsica

La bandera de lucha de LTSC desde hace 5 años es la música, y con especial énfasis y privilegio en las exponentes femeninas de la música pop. De un tiempo a esta parte he estado publicando noticias acerca de sus trabajos y las obras de bien común que artistas como Beyoncé (reconocida activista por los derechos de los negros y del feminismo), Rihanna (que además ofrece becas a personas de escasos recursos para que puedan completar sus estudios), Katy Perry (que este año fue a Vietnam a una misión de la Unicef, y que recibirá un galardón de la misma Organización a fines de este año), Demi Lovato (que en la Convención Demócrata dijo que estaba trabajando para ayudar a personas que, al igual que ella, tienen alguna enfermedad mental), y tantas otras excelentes personas, alejadas de toda polémica y escandalera barata y pobre, que han usado su música y su influencia para proyectar valores y mensajes positivos como el amor, el respeto, la tolerancia, la igualdad, la diversidad, el buen humor y la autoestima de las personas en una sociedad donde, tal como lo dijo el presidente del COI, “el egoismo va ganando terreno”.

¿Por qué lo hacemos? Porque, y perdonenme lo majadero que soy con el temita pero para mi es muy importante, lo que menos hay en nuestra televisión es música. ¿Cuánta gente común sabe que en los próximos meses, entre octubre y diciembre, vendrán cuatro figuras de renombre mundial a dar conciertos en nuestro país? ¿Por qué todavía no lo hablan en los respectivos bloques de espectáculos de los noticieros? ¿Por qué los programas que deberían estar para eso, en lugar de ello están escarbando en las miserias de los farandulitos? Lo poco que hay son acordes desechables y horripilantes, sin consistencia alguna, que es obra y gracia de un mundo paralelo en el que suelen vivir los canales desde el 2011 hasta la fecha.

No se trata de ser snob, tampoco se trata de intentar calcar modelos televisivos de otros países (aunque bien nos convendría, para ser sinceros). Se trata de que los canales le den el espacio a la gente que si lo merece. De aqui y de allá. De todos los estilos e idiomas posibles. Mientras tanto, y como ha sido otro de nuestros lemas, “como nadie lo hace, lo hacemos nosotros”.

#PorUnaTVConRespeto

Una de las razones para aborrecer a la farándula chilena y todo lo que representa es que ha inculcado en la sociedad chilena los antivalores de la mentira, la hipocresía, el cahuineo y el insulto ad-hominem, el chantaje, el machismo, la homofobia, la xenofobia y la violencia fisica y verbal entre compatriotas. No cabe duda que se explica por qué esos programas tienen demasiado público entre la derecha, o sino, cómo se explica que la mayoría de los comentarios de EMOL o La Tercera sean precisamente de gente que es abiertamente pinochetista y que además usa discursos xenófobos, racistas y homófobos, con argumentos infantiles y rancios.

Como explican que los programas de farándula han apoyado la concepción y la imposición de estereotipos: La chica suelta, la tipa de reality que confunde “insultar a propósito” con “ser frontal”, el panelista gay que poco y nada ayuda a las causas LGBTI, el personaje de escasos recursos con el que la televisión chilena usa para burlarse descaradamente de su estrato social y de su nivel educativo, los giles que tienen dueños de la verdad, etcétera. De hecho, ningún “chico farándula” ha ido a alguna Marcha del Orgullo ni a Manifestaciones Progresistas, porque precisamente son usados como distractor para olvidarnos de lo que realmente importa, con complicidad fáctica.

Nuestra televisión debe recuperar la grandeza y los valores con las que se forjó y alcanzó la gloria y el respeto de toda una nación, porque sino, la crisis seguirá y seguirá, y quiza hasta cuándo tendrá cuerda. El error que tiene a la industria como está es que los ejecutivos se (mal)acostumbraron a vernos como billeteras, olvidandose de que algo más importante que las billeteras es el sentido común y la dignidad de las personas. Cuando se quebranta esa dignidad, simplemente se pierde el sentido y la motivación, y se buscan otras maneras de entretenimiento.

#PorUnaTVConVariedad

Hoy la “televisión” chilena no merece ser llamada como tal, principalmente por su desequilibrio programático. La parrilla de los canales está compuesta principalmente de producciones dramáticas foráneas, sin ningún elemento diferenciador. Solamente “Por ti” de TVN y la programación de UCV (que empieza en estricto rigor a las 17:00 luego de una aparentemente incesante maratón de infomerciales) hacen la diferencia en una industria que decidió abandonar a la audiencia joven, aduciendo a que “ellos están en las tablets o viendo el cable”. Y se quedan en eso, sin ningún intento de reencantarlos con productos de verdad.

¿Y en qué se tradujo eso? Y lo que viene tiene gran relación con el primer punto: En que derechamente no han hablado, ni siquiera en los bloques de espectáculos de los noticieros, de los artistas del momento que han venido a dar conciertos en Chile. Ni los programas que deberían estar para eso lo hacen, porque están ocupados rellenando con el último vaso de vino que se tomó un chico reality. ¿Creen que al joven promedio le interesa eso? Repito la pregunta: ¿Cuánta gente sabe que entre octubre y diciembre vendrán cuatro artistas de peso a nuestro país? A veces pienso que de milagro le dieron cabida a lo de Katy Perry el año pasado, porque ni de Ed Sheeran hablaron.

La televisión chilena tiene que escuchar a todas las audiencias. TODAS.

#PorUnaTVConCultura

No me gusta, es más, me desagrada ese discurso patético de “menos farándula y más cultura”. No soluciona nada, y además, estoy segurísimo de que los que dicen eso ni siquiera saben de qué se trata realmente la cultura. Porque cultura es más que la concepción elitista que ellos conciben: Es reflejar a Chile en sus virtudes y defectos, en sus diversidades y pluralismos, en sus diferencias y en sus coincidencias, en todas sus expresiones artísticas y culturales.

Eso realmente es cultura.

‪#‎PorUnaTVconCHILE‬

Hoy día la televisión está contra Chile, es una televisión “antichilena”. Se nos quieren imponer costumbres foráneas que no calzan. Ya lo quisieron hacer los de Televisa comprando Mega en 1992, donde afortunadamente se impuso la calidad y los mexicanos terminaron revendiendole la totalidad a Ricardo Claro. ¿Por qué no vamos a ganar ahora?

Cuando decimos que la televisión chilena tiene que estar con Chile, hablamos de que merecemos ser escuchados: Que nos pregunten, que hagan focus-group en serio de lo que quiere ver la gente, que se hagan testeos de calidad, que se realice un adecuado tratamiento de la información de forma que nunca se hiera la sensibilidad del televidente. Eso es estar con Chile, es apoyarlo en las buenas y en las malas, para que en ningún momento sintamos vergüenza de ser chilenos, sino que al contrario: Sentirnos orgullosos de nuestra nacionalidad.

Ya basta de “Que se acabe Chile”, “este país no tiene remedio”, “este pais de mierda reculiao”. Los malos contenidos de nuestra pequeña pantalla han provocado que muchos termos de izquierda se sientan renegados de su nacionalidad, de sus raices, olvidando que tenemos lindos paisajes y buenas personas, además de embajadores reales de nuestra patria.

Tenemos que demostrar que acá en Chile se hacen cosas buenas, que somos más que una manga de políticos corruptos o de vagonetas “famosos”. Acá se hace buena animación, buenas películas, buena ficción. Hay que creer más en el talento hecho en casa, en la gente de esfuerzo, en aquel que se levanta cada mañana a llevar el sustento a su hogar y en aquel que va a la universidad a su cita con la educación y el profesionalismo.

La telebasura ha hecho que un chileno tenga una perspectiva negativa de otro chileno, nos ha hecho odiarnos entre compatriotas, ha hecho humillar al prójimo y olvidarnos del respeto mutuo y la cordialidad. Necesitamos que vuelva aquella televisión que te invitaba a reunirte con la familia o los amigos, aquella de los productos trascendentes. Porque eso es televisión de calidad. Y de eso se trata esta campaña de Tele Chilena, de volver a hacer grande nuestra pequeña pantalla.

Si tienes un medio de televisión y estás interesado en esta noble misión, habla con @MiTeleChilena, haz memes, videos, lo que sea. Todo suma para que más gente se entere que no todo está perdido y que los chilenos queremos ver algo mejor.