Que se acabe el recreo

Julio 10, 2016 |
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La historia es en 3 tiempos:

2004. Para sorpresa de toda la prensa, Xfea2, la serie de Mekano escrita por León Murillo y Rodrigo González, vence a las teleseries de las 20 horas. Estas eran grandes apuestas para los canales. TVN lucía la incorporación de Pablo Illanes, con quién lanzaban Destinos Cruzados, aprovechando el experimentado equipo actoral y realizador de María Eugenia Rencoret. Canal 13 por su parte lanzaba Tentación, con guión de Sebastián Arrau y dirección de Herval Abreu, quienes incluso habían viajado a Brasil para ver cómo se hacían las novelas de Rede Globo y allí encontrar inspiración. Las preguntas empezaron a aparecer ¿Qué ve la gente en un producto hecho con menos de la mitad del presupuesto y con un elenco compuesto en su mayoría por personajes que no tenían el título de Actuación? ¿Se acabó el tiempo de las teleseries de 40 actores, guiones con segundas lecturas y presupuestos exhorbitantes? La respuesta fue: Es una moda. Todo volverá a ser como antes. Y efectivamente Xfea2 bajó su rating, y todo pareció volver a la normalidad. Aunque aparentemente.

2010. Mismo actor en distinto lugar. Alex Hernández en el CHV de Piñera en lugar del Mega de Ricardo Claro. En el contexto de Yingo (del cual, vergonzosamente el expresidente habló como una representación de la juventud chilena) se crea “Don Diablo”, también escrita con comediantes y con un elenco de personajes descubiertos por el programa. Durante la competencia del Segundo Semestre esta producción logra ganar algunos días a Primera Dama (de nuevo la dupla Arrau-Abreu) y La Familia de al Lado (Rencoret, esta vez con José Ignacio Valenzuela), ambas producciones muy dramáticas y con mucho más presupuesto. Vuelven a aparecer las mismas preguntas de hace 6 años.

Mientras tanto, Canal 13 gana por paliza con una serie que partió siendo una apuesta en la que pocos creían, pero que terminó siendo un fenómeno que batió a estelares y películas taquilleras. Los 80 pudo nacer gracias a los fondos del CNTV, pero luego pudo financiarse gracias a la publicidad que se producía por sus altísimos ratings. Sorprendentemente, y al contrario de lo que se podría esperar de ejecutivos de televisión que tienden a estirar los éxitos y cortar abruptamente los fracasos, no hubo intentos de seguir ofreciendo contenido a un público que se había ido hacia el cable hace algunos años. Haber instalado un esquema de series semanales con filmación cinematográfica y argumentos potentes hubiese diferenciado al canal de esquemas como el instalado por TVN, basado fundamentalmente en la teleserie y que oscilaba entre las comedias de estereotipos y los dramas ABC1.

2016: Ha pasado bastante tiempo, y Mega lleva 2 años liderando el rating. Si, el mismo canal que el 2010 sobrevivía a duras penas a punta de Doctora Polo y 133. Las bases de su programación son series hechas con filmación cinematográfica, argumentos de telenovela mexicana y actores elegidos fundamentalmente por su atractivo físico hechas en Turquía, comedias de estereotipos hechas por el mismo equipo que las hacía en TVN hace 5 años y programas de entretención donde prima el morbo y traen personajes de otros países que viven del escándalo y son creados por un neofascista llamado Paolo Vasile (eso es tema para otra columna). Canal 13 logra una programación estable basada en programas culturales, informativos y entretenimiento de calidad, pero no logra vencer a Mega porque falla en la ficción, donde se dedica a probar guiones a ensayo y error. CHV pierde casi todos sus ejecutivos y rostros “estrella”, y sobrevive gracias a una tarde con programas de justicia y recreaciones. TVN está en una crisis de contenido que ya existía cuando el canal lideraba en audiencia, pero que a nadie le importó.

¿Por qué ocurre esto? Porque todos los ejecutivos que hoy “triunfan” en la cadena de Bethia siguen lo que dejó Alex Hernández. La falta de sustancia, el sketch por el sketch, el conservadurismo disfrazado de libertad…lo que a la larga llevó a Piñera a ganar una elección y lo tiene a punto de ganar otra (si no lo detenemos los ciudadanos).

Tanto desastre provocó un simple “recreo juvenil”.